¿Sabéis eso de "cuidado con lo que deseas, que puede hacerse realidad"? Pues en mi caso es más bien "cuidado con lo que piensas, que como pilles al KosMos de humor, te vas a cagar".
Literalmente.
Esta mañana estaba pensando que era el día ideal para que una enfermedad de bajo nivel te pillase y te quedases en casa. Nada que te incapacitase, pero sí algo que te obligase a no salirde la cama del hogar. Ayer hicimos una subida mucho más decente que la del martes (el martes tuve una serie de epifanías programadoras que me permitieron llegar a tiempo; el miércoles tuve la fortuna de que, con cuatro chorradas, hice mejoras sustanciales en el código), así que ahora tenemos un par de días tranquilos donde estamos medio-atontados después del esfuerzo de una subida y no se hace nada especialmente importante (hasta que empiecen a llegar reportes de bugs o de cambios de comportamiento. Oh, los cambios de comportamiento, cómo nos gusta que nos digan que quieren que las cosas funcionen diferente de como nos dijeron hace un mes y medio. Nos gusta mucho. En serio, planteádselo a cualquiera que acabe de hacer algo. De cualquier campo, no tiene porqué ser una pieza de software. Decidle al pintor que ahora queréis otro colorr en las paredes, pero que obviamente no vais a pagar de nuevo porque el resultado no es el que pagásteis. O decidle al fontanero que ahora sale demasiada agua caliente. A partir de entonces los pingüinos podrían mudarse a vuestra bañera).
Además, es Jueves Santo. Los catalanes somos una panda de herejes, porque estamos trabajando en un día sagrado. Otra razón más por la que, como poco, al Purgatorio de cabeza. Digo yo que no hay nada que tenga que hacerse hoy que no pueda esperar al martes que viene. A menos que explote un servidor o algo así, pero rara vez una línea de código puede tener ese efecto. Que no estamos hablando de monitores.
Motivación para venir al trabajo, hoy, más bien poquita. El día ideal para que te dé un buen retortijón fruto de un desajuste gastrointestinal leve y pasajero.
Estaría bien que te diera en casa.
No a las diez. En la oficina. Eso estaría mal.
Literalmente.
Esta mañana estaba pensando que era el día ideal para que una enfermedad de bajo nivel te pillase y te quedases en casa. Nada que te incapacitase, pero sí algo que te obligase a no salir
Además, es Jueves Santo. Los catalanes somos una panda de herejes, porque estamos trabajando en un día sagrado. Otra razón más por la que, como poco, al Purgatorio de cabeza. Digo yo que no hay nada que tenga que hacerse hoy que no pueda esperar al martes que viene. A menos que explote un servidor o algo así, pero rara vez una línea de código puede tener ese efecto. Que no estamos hablando de monitores.
Motivación para venir al trabajo, hoy, más bien poquita. El día ideal para que te dé un buen retortijón fruto de un desajuste gastrointestinal leve y pasajero.
Estaría bien que te diera en casa.
No a las diez. En la oficina. Eso estaría mal.
no subject
Date: 2009-04-09 10:41 am (UTC)no subject
Date: 2009-04-13 02:52 pm (UTC)Lo cierto es que comparto tus opiniones acerca de lo "indecisos" que pueden llegar a ser los clientes. No es normal que tengas a la gente echándole horas, trabajando como tontos y que después descartes todo y quieras algo radicalmente distinto por la patilla.
En fin, un achuchón retroactivo.