estamos de vacaciones (2/3)
May. 21st, 2009 09:36 amtítulo: estamos de vacaciones (2/3)
autor:
sam_bluesky
género:crack, fantasía
fandom: final fantasy tactics a2, foro atomic (es un fandom, sí :p)
sumario: cuando cierto mago blanco decide hacer algo, ya puedes rezar porque todo acabe bien. Porque te verás arrastrado a ello quieras o no.
notas: CRACK! HECK YEAH! Lo llevo en la cabeza desde que empecé el FFTa2, y ahora por fin está terminando. He intentado hacer (por fin) un uso de los guiones estándar (con su guión largo y sus comillas y blabla). Pero LJ se come los espacios que abren cada párrafo (tsk).
Primera parte
Líam tuvo que admitir que la reacción de los demás ante la idea de pasar unos días en Ivalice no era la que esperaba. Sin embargo, eso no puso frenos a su patente entusiasmo.
—Vacaciones —repitió Enilla, aún de brazos cruzados.
—Exacto —Líam respondió sin perder su sonrisa.
A veces los habitantes de Atomic se preguntaban de dónde sacaba Líam tanto positivismo.
—Yo ya me lo estoy pasando bien. Sólo por verle a él —dijo Taiki, lanzando una mirada de reojo a Leo—, ya ha valido la pena —esta vez logró contener la carcajada que quería salir.
—No es precisamente un buen momento, nos necesitan en la Ciudad. Todos deberíamos estar allí —la viera protestó, visiblemente molesta por haber sido apartada de esa manera de sus obligaciones.
—Preocuparse no es necesario —Líam sonaba despreocupado, creyendo en la robustez de su plan—, estoy absolutamente convencido de que el resto serán capaces de terminar de preparar el festival. ¿O es que no confías en ellos?
Enilla le lanzó una mirada con los ojos entrecerrados muy significativa, pero no respondió.
—A-además —siguió el ahora único humano del grupo—, el tiempo transcurre de forma diferente aquí.
—En eso tiene razón —dijo Taiki, dejando por un momento de abrir los bolsillos y saquillos de su traje, entretenido con lo que iba encontrando. De uno de ellos sacó una pequeña pluma roja y dorada, que emitía un leve resplandor irisado.
Leo se mantuvo al margen de la conversación, sentado algo apartado del trío con los brazos cruzados, enfurruñado.
—Me he preocupado —siguió Líam, algo más confiado ahora que sabía que contaba con al menos un voto a su favor— de dejarlo todo listo para que no se note nuestra ausencia. Demasiado —añadió rápidamente cuando vio que Enilla estaba preparándose para replicar.
En los amplios pasillos de la Gran Biblioteca lo único que rompía el silencio eran los indignados pasos de Maxwell, que casi corría hacia el despacho de Líam. Una de sus manos, transformada en un puño crispado, sostenía un arrugado pergamino. Dobló una esquina y cruzando una de las zonas acondicionadas para la lectura, con cómodas butacas y una enorme cristalera a través de la cuál se veían los jardines que rodeaban el edificio, llegó a la humilde puerta de madera tras la cuál Líam acostumbraba a no estar prácticamente nunca. El mago blanco había acabado accediendo a tener un despacho en la Biblioteca, pero no servía de nada si prefería deambular entre las estanterías repletas de libros.
Maxwell no se molestó en llamar: giró el picaporte y entró en el despacho. Con un suspiro de frustración, salió de la habitación y cerró con un sonoro portazo. Sabía que no lo encontraría, pero aún y así lo había ido a buscar porque necesitaba una válvula de escape. Con esta iban doce veces, doce. En doce ocasiones había hecho gala de su facilidad para endosarle sus responsabilidades en la Biblioteca cuando su culo inquieto decidía que era el momento de ausentarse. No era algo que le sentara muy bien. Él tenía su propio trabajo.
Cerró los ojos y se concentró en su respiración, intentando recuperar el control sobre sí mismo, y volvió su atención hacia el pergamino. Lo estiró, dejando ver la redonda letra de Líam, y lo releyó otra vez.
Maxwell estaba tan perdido en sus pensamientos que no se dio cuenta del chico que lo miraba interrogativamente desde lo alto de una escalera, con unos cuantos volúmenes sujetos bajo el brazo. El chico decidió hacerse notar.
—¿Buscando a Líam? —Kouji se encogió de hombros como disculpa por el sobresalto de Maxwell cuando se dio cuenta de que no estaba solo.
—Sí... Sí, lo busco. Y pobre de él que lo encuentre.
—Creo que no está en la Ciudad. Me he topado con él hace un par de horas y decía no-se-qué de un daikiri y que necesitaba comprar after-sun —Kouji cogió uno de los libros, lo inspeccionó y arrugó el ceño cuando vio que varias páginas tenian sus esquinas dobladas. Abrió el libro sobre la palma de la mano con que lo había cogido, y las páginas se pasaron solas, deteniéndose en las que estaban marcadas para deshacer el pliegue por sí solas y desterrar la doblez a un mal recuerdo. Una vez comprobó que estaba en óptimas condiciones, lo depositó en un hueco del estante y bajó unos pocos escalones—. Es lo único que sé —le dijo, encogiéndose de hombros de nuevo con una sonrisa afable.
—Muy oportuno, como siempre —Maxwell empezó a deshacer su camino—. Esta vez es la última que me carga con sus muertos. La última.
Kouji lo perdió de vista tras la estantería, pero sus airados pasos tardaron más en dejarse de oir por los largos pasillos del edificio, algo que divertía en cierto modo al alto joven. Ambos sabían, como sabía Líam, que no renunciaría a sus responsabilidades. Para eso estaban los amigos. Negando con la cabeza como quien niega las palabras de un necio, bajó de la escalera y, con los libros bajo el brazo, se dirigió al hogar del siguiente libro.
Líam hablaba animadamente al resto del grupo mientras seguían avanzando por el desfiladero hacia el pueblo más cercano, Camoa.
—¡Y los torneos de clanes! Sin duda un evento excitante, uno de los mejores atractivos turísticos de Yutolandia.
Taiki lo miró confundido.
—¿Quieres que nos apuntemos a un torneo? ¿Eso forma parte para tí de unas vacaciones?
—Para él, saltar a otra dimensión y transformar a sus acompañantes en miembros de otras razas entra dentro de la definición de "vacaciones", kupó —masculló Leo, que tenía que corretear para seguir el ritmo de sus tres compañeros. La cota de malla que llevaba no facilitaba la tarea.
—Hemos tomado parte en cosas peores —replicó Enilla, que iba en cabeza del grupo.
—El torneo es algo opcional, por si nos aburrimos —Líam se encogió de hombros.
—Aburrimiento en vacaciones... Menuda absurdidad —con un gesto de su mano, Taiki descartó la idea. En toda su vida jamás se había aburrido sin hacer nada, y no estaba dispuesto a empezar ahora. Y menos si la perspectiva de pasatiempo era apuntarse a un torneo.
—Para eso primero necesitaríamos formar un clan, kupó.
—Por eso tenemos que darnos prisa para llegar a la posada, ¡tenemos que formar un clan lo antes posible!
El contagioso entiasmo de Líam se extendió por su grupo, que cada vez se dejaba engatusar más por la idea de pasar unos días alejados de sus preocupaciones diarias. Aunque nunca lo admitirían en voz alta, todos agradecían esa puerta de escape que el mago blanco les había ofrecido.
—Lo único que quiere mogu es recuperar su cuerpo humano cuanto antes, kupó —murmuraba Leo, que cerraba la comitiva.
Tercera parte
autor:
género:
fandom: final fantasy tactics a2, foro atomic (es un fandom, sí :p)
sumario: cuando cierto mago blanco decide hacer algo, ya puedes rezar porque todo acabe bien. Porque te verás arrastrado a ello quieras o no.
notas: CRACK! HECK YEAH! Lo llevo en la cabeza desde que empecé el FFTa2, y ahora por fin está terminando. He intentado hacer (por fin) un uso de los guiones estándar (con su guión largo y sus comillas y blabla). Pero LJ se come los espacios que abren cada párrafo (tsk).
Primera parte
Líam tuvo que admitir que la reacción de los demás ante la idea de pasar unos días en Ivalice no era la que esperaba. Sin embargo, eso no puso frenos a su patente entusiasmo.
—Vacaciones —repitió Enilla, aún de brazos cruzados.
—Exacto —Líam respondió sin perder su sonrisa.
A veces los habitantes de Atomic se preguntaban de dónde sacaba Líam tanto positivismo.
—Yo ya me lo estoy pasando bien. Sólo por verle a él —dijo Taiki, lanzando una mirada de reojo a Leo—, ya ha valido la pena —esta vez logró contener la carcajada que quería salir.
—No es precisamente un buen momento, nos necesitan en la Ciudad. Todos deberíamos estar allí —la viera protestó, visiblemente molesta por haber sido apartada de esa manera de sus obligaciones.
—Preocuparse no es necesario —Líam sonaba despreocupado, creyendo en la robustez de su plan—, estoy absolutamente convencido de que el resto serán capaces de terminar de preparar el festival. ¿O es que no confías en ellos?
Enilla le lanzó una mirada con los ojos entrecerrados muy significativa, pero no respondió.
—A-además —siguió el ahora único humano del grupo—, el tiempo transcurre de forma diferente aquí.
—En eso tiene razón —dijo Taiki, dejando por un momento de abrir los bolsillos y saquillos de su traje, entretenido con lo que iba encontrando. De uno de ellos sacó una pequeña pluma roja y dorada, que emitía un leve resplandor irisado.
Leo se mantuvo al margen de la conversación, sentado algo apartado del trío con los brazos cruzados, enfurruñado.
—Me he preocupado —siguió Líam, algo más confiado ahora que sabía que contaba con al menos un voto a su favor— de dejarlo todo listo para que no se note nuestra ausencia. Demasiado —añadió rápidamente cuando vio que Enilla estaba preparándose para replicar.
En los amplios pasillos de la Gran Biblioteca lo único que rompía el silencio eran los indignados pasos de Maxwell, que casi corría hacia el despacho de Líam. Una de sus manos, transformada en un puño crispado, sostenía un arrugado pergamino. Dobló una esquina y cruzando una de las zonas acondicionadas para la lectura, con cómodas butacas y una enorme cristalera a través de la cuál se veían los jardines que rodeaban el edificio, llegó a la humilde puerta de madera tras la cuál Líam acostumbraba a no estar prácticamente nunca. El mago blanco había acabado accediendo a tener un despacho en la Biblioteca, pero no servía de nada si prefería deambular entre las estanterías repletas de libros.
Maxwell no se molestó en llamar: giró el picaporte y entró en el despacho. Con un suspiro de frustración, salió de la habitación y cerró con un sonoro portazo. Sabía que no lo encontraría, pero aún y así lo había ido a buscar porque necesitaba una válvula de escape. Con esta iban doce veces, doce. En doce ocasiones había hecho gala de su facilidad para endosarle sus responsabilidades en la Biblioteca cuando su culo inquieto decidía que era el momento de ausentarse. No era algo que le sentara muy bien. Él tenía su propio trabajo.
Cerró los ojos y se concentró en su respiración, intentando recuperar el control sobre sí mismo, y volvió su atención hacia el pergamino. Lo estiró, dejando ver la redonda letra de Líam, y lo releyó otra vez.
Estimado Maxwell,La facilidad con la que el mago blanco endosaba sus responsabilidades a quienes le rodeaban era pasmosa. Todo un maestro de la delegación de tareas. «Lo que me faltaba. Como si no tuviera ya suficiente por hacer», pensó Maxwell. Lo peor del caso es que él no era quien tenía que hacer el papel de suplente. Ya había otras tres personas encargadas de la Biblioteca durante las cada vez más largas y frecuentes ausencias de Líam, pero con lo que él llamaba "su pequeña Trifuerza" no disponible (últimamente los arrastraba con él cuando desaparecía, lo que no ayudaba) el cuidado del edificio y su contenido recaía sobre Maxwell. Y todo porque Líam había incorporado una sección de cartografía en la Biblioteca cuando él se mostró mínimamente interesado en el tema. Una buena forma de tenerle pillado, eso lo tuvo que admitir.
Lamento no poder avisarte en persona, pero los preparativos corren prisa y requieren de toda mi atención. Es posible que esté ausente unos días, y mi pequeña Trifuerza no estará íntegra para hacerse cargo de la Biblioteca. Espero que no te importe echarle un ojo mientras no haya vuelto.
Te traeré un recuerdo, no te preocupes.
Líam.
Maxwell estaba tan perdido en sus pensamientos que no se dio cuenta del chico que lo miraba interrogativamente desde lo alto de una escalera, con unos cuantos volúmenes sujetos bajo el brazo. El chico decidió hacerse notar.
—¿Buscando a Líam? —Kouji se encogió de hombros como disculpa por el sobresalto de Maxwell cuando se dio cuenta de que no estaba solo.
—Sí... Sí, lo busco. Y pobre de él que lo encuentre.
—Creo que no está en la Ciudad. Me he topado con él hace un par de horas y decía no-se-qué de un daikiri y que necesitaba comprar after-sun —Kouji cogió uno de los libros, lo inspeccionó y arrugó el ceño cuando vio que varias páginas tenian sus esquinas dobladas. Abrió el libro sobre la palma de la mano con que lo había cogido, y las páginas se pasaron solas, deteniéndose en las que estaban marcadas para deshacer el pliegue por sí solas y desterrar la doblez a un mal recuerdo. Una vez comprobó que estaba en óptimas condiciones, lo depositó en un hueco del estante y bajó unos pocos escalones—. Es lo único que sé —le dijo, encogiéndose de hombros de nuevo con una sonrisa afable.
—Muy oportuno, como siempre —Maxwell empezó a deshacer su camino—. Esta vez es la última que me carga con sus muertos. La última.
Kouji lo perdió de vista tras la estantería, pero sus airados pasos tardaron más en dejarse de oir por los largos pasillos del edificio, algo que divertía en cierto modo al alto joven. Ambos sabían, como sabía Líam, que no renunciaría a sus responsabilidades. Para eso estaban los amigos. Negando con la cabeza como quien niega las palabras de un necio, bajó de la escalera y, con los libros bajo el brazo, se dirigió al hogar del siguiente libro.
Líam hablaba animadamente al resto del grupo mientras seguían avanzando por el desfiladero hacia el pueblo más cercano, Camoa.
—¡Y los torneos de clanes! Sin duda un evento excitante, uno de los mejores atractivos turísticos de Yutolandia.
Taiki lo miró confundido.
—¿Quieres que nos apuntemos a un torneo? ¿Eso forma parte para tí de unas vacaciones?
—Para él, saltar a otra dimensión y transformar a sus acompañantes en miembros de otras razas entra dentro de la definición de "vacaciones", kupó —masculló Leo, que tenía que corretear para seguir el ritmo de sus tres compañeros. La cota de malla que llevaba no facilitaba la tarea.
—Hemos tomado parte en cosas peores —replicó Enilla, que iba en cabeza del grupo.
—El torneo es algo opcional, por si nos aburrimos —Líam se encogió de hombros.
—Aburrimiento en vacaciones... Menuda absurdidad —con un gesto de su mano, Taiki descartó la idea. En toda su vida jamás se había aburrido sin hacer nada, y no estaba dispuesto a empezar ahora. Y menos si la perspectiva de pasatiempo era apuntarse a un torneo.
—Para eso primero necesitaríamos formar un clan, kupó.
—Por eso tenemos que darnos prisa para llegar a la posada, ¡tenemos que formar un clan lo antes posible!
El contagioso entiasmo de Líam se extendió por su grupo, que cada vez se dejaba engatusar más por la idea de pasar unos días alejados de sus preocupaciones diarias. Aunque nunca lo admitirían en voz alta, todos agradecían esa puerta de escape que el mago blanco les había ofrecido.
—Lo único que quiere mogu es recuperar su cuerpo humano cuanto antes, kupó —murmuraba Leo, que cerraba la comitiva.
Tercera parte
De Jabe
Date: 2009-05-21 09:22 am (UTC)Dejando eso de lado, tiene el toque humorístico que siempre has sabido darle a los relatos, xDD.
PD: Echo de menos tus wall!quote!posts sobre mi relato... Los de Danot no son tan geniales, >.>
Re: De Jabe
Date: 2009-05-21 09:26 am (UTC)No quiero abusar del pobre Leo (¡mentira!), y hacerle decir tanto kupó seguro que cansa. Me cansó a mi en el juego >_> Intento no abusar de ello.
Me miraré las exclamaciones, pero piensa que es un grupo muy tranquilo. Salvo Leo, pero como está medio ido por su nueva naturaleza, se le permite. No soy de hacer gritar a la gente (quizá eso es lo que a veces falla, todo es muy plano?). Hasta Max es de los que no gritan, dejan ir su enfado de otra forma...
pd: pobre Danot, no digas eso. Sus tocho!quote!posts son GENIALES!
Re: De Jabe
Date: 2009-05-21 09:42 am (UTC)...
no subject
Date: 2009-05-22 07:56 pm (UTC)Paso directamente a la tercera para comentar en conjunto (aunque debo decir que he recibido con mucha alegría esa escena en la biblioteca, whahahahahahahaha).
Pues eso. Líam es un peligro, demasiada iniciativa en un único ente O_o
no subject
Date: 2009-05-23 06:45 am (UTC)Veo que has captado la esencia xD
Pero si en ese "flash" no se ha visto nada O_o Admiro tu capacidad de ver dentro de lo escrito.