y así se fue el señor Cuesta
Apr. 13th, 2011 09:44 am¡He dejado de ser presidente de escalera de forma oficial! ¡Woohoo!
Es cierto, ser presidente no es ya la carga de trabajo que era antiguamente, cuando los bloques se autogestionaban por completo. Básicamente, porque ahora delegas en una gestoría que trabaja treinta horas a la semana y cobra más de 40 euros por piso. (Y eso soy yo, que tengo un piso bien pequeño. Por lo que tengo entendido, se paga en proporción a la superfície del piso. Así que mi cuota es la más pequeña de la escalera. No está mal.) Por suerte son eficientes y cuando llamas al menos se preocupan de enviar a alguien bastante rápido.
No hay realmente muchos problemas, o si los hay no me han llegado; lo cuál no deja de ser curioso teniendo en cuenta que soy el nexo de unión entre la escalera y la gestoría. Normalmente la gente no viene a casa a explicarte que se le ha fundido una bombilla, y no les gustó mucho mi idea de hacer una reunión de dos minutos cada dos semanas para ver si había algo que comentar. No es plan de ir puerta por puerta preguntando "qué, ¿alguna bombilla por cambiar?", así que la reunión periódica me parecía buena idea; pero a la gente eso de gastar dos minutos no le convencía, sobretodo porque no vieron claro que realmente hubiera algo que decir tan frecuentemente. Claro que luego te encuentran por la escalera y te hacen un volcado de pila de todo lo que les preocupa. Mucho mejor, dónde vas tú a parar.
El único problema que he tenido a la hora de ejercer ha sido, casualmente, pasarle el testigo al siguiente presidente.
Hace unas semanas me viene el nuevo presidente y me pide la Caja De Llaves Del Presidente. Me quedé bastante a cuadros, porque cuando firmamos la hipoteca, que fue cuando los anteriores propietarios me dieron las llaves, me hicieron entrega de la Bolsa Del Mercadona De Llaves Del Propietario. Conceptos ligeramente diferentes.
Por lo visto, no todas las llaves que me entregaron eran mías como propietario, sino que algunas eran mías como presidente. En concreto, las copias de las llaves del ascensor, para poder bajar al parking con el ascensor.
Hasta que he llegado a saber eso, he tenido que cruzar tres mails con la gestoría y llamarles por teléfono dos veces, sin contar las veces que he intentado hablar con la gestoria pero estaban desayunando (todos a la vez).
Una vez he sabido que no todas las llaves eran mías, he tenido que averiguar si pasa algo por no tener la Caja De Llaves Del Presidente. Podría ser cutre y ascender la Bolsa Del Mercadona a categoría De Llaves Del Presidente, pero he preferido hablar con la gestoría para ver si me podían dar una nueva caja o algo que facilitase al nuevo presidente el almacenaje y no-mezclado de las Llaves Del Presidente. Por lo visto no hace falta, me han dicho que les entregue las llaves en la mano y a correr. Y como soy un mandao...
Ayer le entregué el llaverito con las copias del ascensor y las llaves de los armarios de los contadores, que no sé si realmente es exclusiva del presidente, pero no creo que haga daño. Y con esto ha terminado mi "mandato". (Lo cuál no quiere decir que los vecinos no me sigan preguntando cosas ni comentando penurias. Pero eso asumo que es por mi gran don de gentes. (Pfff--JAJAJAJA) )
El nuevo presidente es el 2º1ª. Su primera misión es pintar la escalera. Deseémosle buena suerte.
Es cierto, ser presidente no es ya la carga de trabajo que era antiguamente, cuando los bloques se autogestionaban por completo. Básicamente, porque ahora delegas en una gestoría que trabaja treinta horas a la semana y cobra más de 40 euros por piso. (Y eso soy yo, que tengo un piso bien pequeño. Por lo que tengo entendido, se paga en proporción a la superfície del piso. Así que mi cuota es la más pequeña de la escalera. No está mal.) Por suerte son eficientes y cuando llamas al menos se preocupan de enviar a alguien bastante rápido.
No hay realmente muchos problemas, o si los hay no me han llegado; lo cuál no deja de ser curioso teniendo en cuenta que soy el nexo de unión entre la escalera y la gestoría. Normalmente la gente no viene a casa a explicarte que se le ha fundido una bombilla, y no les gustó mucho mi idea de hacer una reunión de dos minutos cada dos semanas para ver si había algo que comentar. No es plan de ir puerta por puerta preguntando "qué, ¿alguna bombilla por cambiar?", así que la reunión periódica me parecía buena idea; pero a la gente eso de gastar dos minutos no le convencía, sobretodo porque no vieron claro que realmente hubiera algo que decir tan frecuentemente. Claro que luego te encuentran por la escalera y te hacen un volcado de pila de todo lo que les preocupa. Mucho mejor, dónde vas tú a parar.
El único problema que he tenido a la hora de ejercer ha sido, casualmente, pasarle el testigo al siguiente presidente.
Hace unas semanas me viene el nuevo presidente y me pide la Caja De Llaves Del Presidente. Me quedé bastante a cuadros, porque cuando firmamos la hipoteca, que fue cuando los anteriores propietarios me dieron las llaves, me hicieron entrega de la Bolsa Del Mercadona De Llaves Del Propietario. Conceptos ligeramente diferentes.
Por lo visto, no todas las llaves que me entregaron eran mías como propietario, sino que algunas eran mías como presidente. En concreto, las copias de las llaves del ascensor, para poder bajar al parking con el ascensor.
Hasta que he llegado a saber eso, he tenido que cruzar tres mails con la gestoría y llamarles por teléfono dos veces, sin contar las veces que he intentado hablar con la gestoria pero estaban desayunando (todos a la vez).
Una vez he sabido que no todas las llaves eran mías, he tenido que averiguar si pasa algo por no tener la Caja De Llaves Del Presidente. Podría ser cutre y ascender la Bolsa Del Mercadona a categoría De Llaves Del Presidente, pero he preferido hablar con la gestoría para ver si me podían dar una nueva caja o algo que facilitase al nuevo presidente el almacenaje y no-mezclado de las Llaves Del Presidente. Por lo visto no hace falta, me han dicho que les entregue las llaves en la mano y a correr. Y como soy un mandao...
Ayer le entregué el llaverito con las copias del ascensor y las llaves de los armarios de los contadores, que no sé si realmente es exclusiva del presidente, pero no creo que haga daño. Y con esto ha terminado mi "mandato". (Lo cuál no quiere decir que los vecinos no me sigan preguntando cosas ni comentando penurias. Pero eso asumo que es por mi gran don de gentes. (Pfff--JAJAJAJA) )
El nuevo presidente es el 2º1ª. Su primera misión es pintar la escalera. Deseémosle buena suerte.