triunfo de lo autóctono
Nov. 30th, 2011 04:52 pmNo me preguntéis cómo, la semana pasada acabé por encontrar un libro que me quería comprar. Y no lo digo porque crea que el cómo llegué a ese libro fuera vergonzoso (en la última entrada casi experimento un gleegasm con el lanzamiento americano de Karaoke Revolution Glee: Volume 3, no creo que el concepto de vergüenza entre mucho en un lugar así), sino porque no lo recuerdo. De verdad.
En situaciones como ésta, en que quiero comprarme un libro, suelo recorrer a bookdepository.co.uk, que tiene portes gratis, entrega rápido y empaqueta mimosamente los envíos. Y a veces hasta regala puntos de libro, una de mis debilidades.
Si el libro se me resiste un poco, entonces lo busco en amazon.co.uk, que con un poco de suerte siempre puedo juntar con un par o tres de cosas más y ahorrarme también los portes.
Sin embargo, todos estos trapicheos que buscan ahorrarme unas pocas perras gordas no sirven cuando el libro es español. No ya que esté traducido al español, sino que sea un libro nacido en la piel de toro.
No es una situación habitual, para qué negarlo, que un libro español me interese. La mayoría de libros de autores españoles que reposan en mis estantes son regalos de familiares desorientados y confusos a quienes un librero con ganas de sacarse una comisión enredó haciéndoles creer que era lo que había apuntado yo en un papel. Lo cuál tiene guasa porque yo soy de los que, cuando hace una lista de libros de regalo, intenta incluir no sólo título y autor, sino también editorial, edición, formato e ISBN.
Pero para todo hay una primera vez. Y ahí estaba yo, con el libro haciéndome insinuaciones sugerentes y yo sin atreverme a pisar una librería.
Tiene sentido, evitar entrar en una librería. Sobre todo cuando hace meses que te las has vetado porque tu Presupuesto para Gastos Superfluos se te va todo en videojuegos y en la consumición obligatoria del Manisero de la Salsa. Uno no entra así sin más en una librería, entra paradejarse el sueldo gastar.
Hete aquí mi dilema: un libro que quería comprar, pero que no me atrevía a ir a comprar por los previsibles efectos colaterales. Y entonces se me ocurrió mirar si el libro estaba en amazon España.
Amazon España: lo mejor de dos mundos, como diría Hannah Montana. O eso es lo que nos intentaron vender al principio.
Admito mi inicial reticencia, pero cuando busqué el libro y vi que me costaba diez euros menos de lo que costaba en la fnac, me rendí ante sus más que evidentes encantos.
Para más facilidades, el libro entraba dentro de la categoría de Free Super Saver Delivery en España, y si me gastaba 19 euros en productos que entrasen en la categoría me ahorraba los portes.
Una búsqueda rápida me llevó justo a donde quería: libros de Marian Keyes. Porque uno es unenfermo mental fan, así que ¿qué mejor ocasión que ésta para terminar mi colección de libros de Keyes?
Sí, he acabado comprando dos libros más, que es lo que quería evitar haciendo la compra por internet. Pero son libros que habría comprado igualmente, tarde o temprano, y han sido más un medio que un fin en sí mismo. No es por citar el "yo no quería, es que me obligaron", pero era desaprovechar una situación excelente. Vamos, era de tontos comprar sólo un libro. Portes gratis.
(... No tengo claro de a quién trato de convencer.)
Ahora soy el orgulloso poseedor de Under the duvet (POR FIN), que nunca llegaron a traducir al español, y Rachel se va de viaje, además del libro que quería comprar en primer lugar.
Y este viernes, asalto al game.es. Con las ansias que estoy ya.
En situaciones como ésta, en que quiero comprarme un libro, suelo recorrer a bookdepository.co.uk, que tiene portes gratis, entrega rápido y empaqueta mimosamente los envíos. Y a veces hasta regala puntos de libro, una de mis debilidades.
Si el libro se me resiste un poco, entonces lo busco en amazon.co.uk, que con un poco de suerte siempre puedo juntar con un par o tres de cosas más y ahorrarme también los portes.
Sin embargo, todos estos trapicheos que buscan ahorrarme unas pocas perras gordas no sirven cuando el libro es español. No ya que esté traducido al español, sino que sea un libro nacido en la piel de toro.
No es una situación habitual, para qué negarlo, que un libro español me interese. La mayoría de libros de autores españoles que reposan en mis estantes son regalos de familiares desorientados y confusos a quienes un librero con ganas de sacarse una comisión enredó haciéndoles creer que era lo que había apuntado yo en un papel. Lo cuál tiene guasa porque yo soy de los que, cuando hace una lista de libros de regalo, intenta incluir no sólo título y autor, sino también editorial, edición, formato e ISBN.
Pero para todo hay una primera vez. Y ahí estaba yo, con el libro haciéndome insinuaciones sugerentes y yo sin atreverme a pisar una librería.
Tiene sentido, evitar entrar en una librería. Sobre todo cuando hace meses que te las has vetado porque tu Presupuesto para Gastos Superfluos se te va todo en videojuegos y en la consumición obligatoria del Manisero de la Salsa. Uno no entra así sin más en una librería, entra para
Hete aquí mi dilema: un libro que quería comprar, pero que no me atrevía a ir a comprar por los previsibles efectos colaterales. Y entonces se me ocurrió mirar si el libro estaba en amazon España.
Amazon España: lo mejor de dos mundos, como diría Hannah Montana. O eso es lo que nos intentaron vender al principio.
Admito mi inicial reticencia, pero cuando busqué el libro y vi que me costaba diez euros menos de lo que costaba en la fnac, me rendí ante sus más que evidentes encantos.
Para más facilidades, el libro entraba dentro de la categoría de Free Super Saver Delivery en España, y si me gastaba 19 euros en productos que entrasen en la categoría me ahorraba los portes.
Una búsqueda rápida me llevó justo a donde quería: libros de Marian Keyes. Porque uno es un
Sí, he acabado comprando dos libros más, que es lo que quería evitar haciendo la compra por internet. Pero son libros que habría comprado igualmente, tarde o temprano, y han sido más un medio que un fin en sí mismo. No es por citar el "yo no quería, es que me obligaron", pero era desaprovechar una situación excelente. Vamos, era de tontos comprar sólo un libro. Portes gratis.
(... No tengo claro de a quién trato de convencer.)
Ahora soy el orgulloso poseedor de Under the duvet (POR FIN), que nunca llegaron a traducir al español, y Rachel se va de viaje, además del libro que quería comprar en primer lugar.
Y este viernes, asalto al game.es. Con las ansias que estoy ya.