bailoteando
Jun. 26th, 2012 05:04 pmMañana tengo mi última clase de salsa.
Ha sido muy divertido mientras ha durado, y supongo que algo habré aprendido. Aunque sólo sea a contar hasta tres xD Pero hasta aquí he llegado.
Conforme pasa el tiempo, más me doy cuenta de la cantidad de energía que tengo que invertir para llegar a hacer lo que los demás hacen casi sin darse cuenta. Resulta un poco frustrante, y no voy a negar que me estoy rindiendo. Pero no voy a clase para agobiarme, sino para pasar un buen rato. Y, aunque durante la clase lo paso bien (salvo cuando se me atraganta la figura o me descubro incapaz de llevar bien o de hacer que la chica dé las tres vueltas que toca en el tiempo que tenemos disponible), tampoco le saco provecho. No sólo porque no acabo de aprenderme bien las cosas, sino porque tampoco salgo luego a bailar.
Además, hay un factor personal importante que me empuja a salir corriendo de clase (y del planeta en general). Que es de nuevo una huída. Pero en este caso no me importa aceptar la deshonra sobre mí y mi vaca causada por mi rendición.
Estaba dispuesto a aprovechar la tarde libre para reforzar mis visitas al gimnasio, que con la llegada del buen tiempo y la miríada de planes que me parecen surgir para cada fin de semana que se acerca ya casi no piso el gym los sábados, pero me ha salido un plan mejor. O, al menos, lo suficientemente tentador como para darle un tiento.
Me he apuntado a un intensivo de Bollywood. De Salsa a Bollywood. (Eh, tengo amigas que hacen las dos cosas. No, no a la vez. Salvo cuando hacen fusion.)
Ya veremos qué tal me va. Como es un intensivo, tampoco aspiro a hacer nada importante.
Ha sido muy divertido mientras ha durado, y supongo que algo habré aprendido. Aunque sólo sea a contar hasta tres xD Pero hasta aquí he llegado.
Conforme pasa el tiempo, más me doy cuenta de la cantidad de energía que tengo que invertir para llegar a hacer lo que los demás hacen casi sin darse cuenta. Resulta un poco frustrante, y no voy a negar que me estoy rindiendo. Pero no voy a clase para agobiarme, sino para pasar un buen rato. Y, aunque durante la clase lo paso bien (salvo cuando se me atraganta la figura o me descubro incapaz de llevar bien o de hacer que la chica dé las tres vueltas que toca en el tiempo que tenemos disponible), tampoco le saco provecho. No sólo porque no acabo de aprenderme bien las cosas, sino porque tampoco salgo luego a bailar.
Además, hay un factor personal importante que me empuja a salir corriendo de clase (y del planeta en general). Que es de nuevo una huída. Pero en este caso no me importa aceptar la deshonra sobre mí y mi vaca causada por mi rendición.
Estaba dispuesto a aprovechar la tarde libre para reforzar mis visitas al gimnasio, que con la llegada del buen tiempo y la miríada de planes que me parecen surgir para cada fin de semana que se acerca ya casi no piso el gym los sábados, pero me ha salido un plan mejor. O, al menos, lo suficientemente tentador como para darle un tiento.
Me he apuntado a un intensivo de Bollywood. De Salsa a Bollywood. (Eh, tengo amigas que hacen las dos cosas. No, no a la vez. Salvo cuando hacen fusion.)
Ya veremos qué tal me va. Como es un intensivo, tampoco aspiro a hacer nada importante.