moar moneys
Feb. 17th, 2013 08:59 pmAyer me pasé tres minutos abrazando mi horno nuevo, pero no fue el único regalo que me llevé. Mi hermana me compró New Super Mario Bros. 2 de la 3DS.
No he podido jugar mucho, me he retrasado en la limpieza general del piso porque estaba intentando redistribuir el comedor (después de media hora pensando en cómo poner los muebles al final me he dado cuenta que no puedo hacer nada, mi distribución es la única que aprovecha todos los rincones del salón-estudio-comedor), así que sólo me he pasado el primer mundo.
Es una delicia. Al menos lo que llevo jugado.
Los controles responden un poco mejor que en New Super Mario Bros. (Super Mario Divorcio cuando se juega en grupo) de Wii. Al menos es la impresión que me da. Me es mucho más fácil saltar y moverme por la pantalla jugando al juego de 3DS, tengo mejor dominio de a dónde voy a parar con los saltos... Es una experiencia mucho más cercana a los juegos de Mario de NES y de GameBoy que no al de Wii.
Quizá sea percepción mía, no sé. También es cierto que cuando jugamos al Super Mario Divorcio pierdo de vista a mi personaje fácilmente. No negaré que una pantalla reducida y sólo un personaje puede ser el factor decisivo en este caso. Por mucho que a veces jugando al Super Mario Divorcio me haya quedado solo durante un rato y note el control raro igual.
Hacía muchos años que no jugaba a un plataformas lateral con aires tan clásicos, y por las ganas que tengo de volver a sentarme con la consola entre las manos parece que lo he pillado con ansia.
Tiene el punto justo de nostalgia para que te resulte familiar, y las novedades justas para poder sorprenderte de vez en cuando.
Supongo que esto me pasa por saltarme tantos juegos. Hay muchos juegos de Mario que no he jugado, prácticamente desde el recopilatorio de SuperNES y Super Mario World 2: Yoshi's Island que no jugaba a nada del fontanero. (Quitando las partidas ocasionales del Super Mario Divorcio para echarnos unas risas.)
Al terminar el primer mundo desbloqueas el modo Coin Rush, así que ya puedo empezar a conseguir monedas hasta bañarme en ellas cual Tio Gilito. Y encima me dejan ser un Mario invencible con las orejas y la cola de mapache. ¿Qué más puedo pedir?
Tiempo para disfrutarlo, supongo. Tendré que alternar mis tareas de entrenador pokémon con mis avaras recolecciones de monedas.
No he podido jugar mucho, me he retrasado en la limpieza general del piso porque estaba intentando redistribuir el comedor (después de media hora pensando en cómo poner los muebles al final me he dado cuenta que no puedo hacer nada, mi distribución es la única que aprovecha todos los rincones del salón-estudio-comedor), así que sólo me he pasado el primer mundo.
Es una delicia. Al menos lo que llevo jugado.
Los controles responden un poco mejor que en New Super Mario Bros. (Super Mario Divorcio cuando se juega en grupo) de Wii. Al menos es la impresión que me da. Me es mucho más fácil saltar y moverme por la pantalla jugando al juego de 3DS, tengo mejor dominio de a dónde voy a parar con los saltos... Es una experiencia mucho más cercana a los juegos de Mario de NES y de GameBoy que no al de Wii.
Quizá sea percepción mía, no sé. También es cierto que cuando jugamos al Super Mario Divorcio pierdo de vista a mi personaje fácilmente. No negaré que una pantalla reducida y sólo un personaje puede ser el factor decisivo en este caso. Por mucho que a veces jugando al Super Mario Divorcio me haya quedado solo durante un rato y note el control raro igual.
Hacía muchos años que no jugaba a un plataformas lateral con aires tan clásicos, y por las ganas que tengo de volver a sentarme con la consola entre las manos parece que lo he pillado con ansia.
Tiene el punto justo de nostalgia para que te resulte familiar, y las novedades justas para poder sorprenderte de vez en cuando.
Supongo que esto me pasa por saltarme tantos juegos. Hay muchos juegos de Mario que no he jugado, prácticamente desde el recopilatorio de SuperNES y Super Mario World 2: Yoshi's Island que no jugaba a nada del fontanero. (Quitando las partidas ocasionales del Super Mario Divorcio para echarnos unas risas.)
Al terminar el primer mundo desbloqueas el modo Coin Rush, así que ya puedo empezar a conseguir monedas hasta bañarme en ellas cual Tio Gilito. Y encima me dejan ser un Mario invencible con las orejas y la cola de mapache. ¿Qué más puedo pedir?
Tiempo para disfrutarlo, supongo. Tendré que alternar mis tareas de entrenador pokémon con mis avaras recolecciones de monedas.