y más movimientos
Feb. 26th, 2013 09:52 pm¡Hoy tenía logopedia! Como cada martes desde hace unas cuantas semanas. Pero no ha habido sesión al final.
Cuando empecé el tratamiento logopédico, me propuse salir a mi hora del trabajo para poder llegar a tiempo a la sesión. No contaba con que mi nuevo cargo interferiría tanto con mi hora de salida, y desde entonces y contando hoy, ya van tres sesiones que he tenido que mover a otro día de la semana porque no llegaba a la hora.
Hoy, por ejemplo, he llegado un cuarto de hora tarde. He intentado llamar para avisar (como suelo hacer), pero el teléfono comunicaba todo el rato, así que les he enviado un mail. Pero no lo han visto a tiempo, y como hoy la logopeda no podía quedarse un ratito más, ha preferido cambiarme la visita al jueves.
Con la tarde inesperadamente libre, debería haber ido al gimnasio, pero ya que estaba en el centro he aprovechado para pasarme por el Culinarium a buscar una sartén honda y una nueva plancha (que de tanto usar la que tengo ahora está hecha unos zorros). Al final me he ido sin sartén honda para freír, pero me he comprado una nueva sartén grande (que me irá bien para hacer cosas como fajitas :D) y una plancha.
La plancha es algo baratilla, por la que tampoco le tengo mucha confianza, pero es ligeramente más grande que la que tengo ahora, así que espero que me vaya bien. Si no, ya compraré otra.
Sigo sin sartén para freír ni sartén pequeñita. La sartén pequeñita la necesito para tortillas de más de dos huevos, que la que tengo de miniatura ya va un poco en el límite cuando le pongo sólo dos huevos (ya ni te cuento si la hago con patatas para una visita). Por suerte, tortillas no suelo hacer (no me entran los huevos en la dieta. Sí, es extraño que no entren tortillas de claras, si lo que busco es volúmen. No, yo tampoco lo entiendo), así que no me corre mucha pirsa.
Ahora, la sartén para freír sí me urge un poco más. He encontrado una nueva receta de berlinas y quiero probar a ver qué tal salen. (No, las berlinas y los dulces en general tampoco entran en la dieta. Pero una cosa es prescindir de tortillas y la otra erradicar los dulces de mi vida. Hay cosas que son sencillamente imposibles.)
Seguramente este jueves le plantee a la logopeda cambiar el día de visita. Los jueves iría media hora más tarde que los martes, lo que me daría más margen de tiempo para salir del trabajo.
El problema es que me quedaría sin clases de Fusión Latina. Ya he dejado salsa y Bollywood, sólo me queda esa hora para hacer el pena bailando. Si pierdo fusión latina sólo bailaría cuando salgo de fiesta y, admitámoslo, no salgo lo suficiente de fiesta como para que me cuente como cardio.
Cuando empecé el tratamiento logopédico, me propuse salir a mi hora del trabajo para poder llegar a tiempo a la sesión. No contaba con que mi nuevo cargo interferiría tanto con mi hora de salida, y desde entonces y contando hoy, ya van tres sesiones que he tenido que mover a otro día de la semana porque no llegaba a la hora.
Hoy, por ejemplo, he llegado un cuarto de hora tarde. He intentado llamar para avisar (como suelo hacer), pero el teléfono comunicaba todo el rato, así que les he enviado un mail. Pero no lo han visto a tiempo, y como hoy la logopeda no podía quedarse un ratito más, ha preferido cambiarme la visita al jueves.
Con la tarde inesperadamente libre, debería haber ido al gimnasio, pero ya que estaba en el centro he aprovechado para pasarme por el Culinarium a buscar una sartén honda y una nueva plancha (que de tanto usar la que tengo ahora está hecha unos zorros). Al final me he ido sin sartén honda para freír, pero me he comprado una nueva sartén grande (que me irá bien para hacer cosas como fajitas :D) y una plancha.
La plancha es algo baratilla, por la que tampoco le tengo mucha confianza, pero es ligeramente más grande que la que tengo ahora, así que espero que me vaya bien. Si no, ya compraré otra.
Sigo sin sartén para freír ni sartén pequeñita. La sartén pequeñita la necesito para tortillas de más de dos huevos, que la que tengo de miniatura ya va un poco en el límite cuando le pongo sólo dos huevos (ya ni te cuento si la hago con patatas para una visita). Por suerte, tortillas no suelo hacer (no me entran los huevos en la dieta. Sí, es extraño que no entren tortillas de claras, si lo que busco es volúmen. No, yo tampoco lo entiendo), así que no me corre mucha pirsa.
Ahora, la sartén para freír sí me urge un poco más. He encontrado una nueva receta de berlinas y quiero probar a ver qué tal salen. (No, las berlinas y los dulces en general tampoco entran en la dieta. Pero una cosa es prescindir de tortillas y la otra erradicar los dulces de mi vida. Hay cosas que son sencillamente imposibles.)
Seguramente este jueves le plantee a la logopeda cambiar el día de visita. Los jueves iría media hora más tarde que los martes, lo que me daría más margen de tiempo para salir del trabajo.
El problema es que me quedaría sin clases de Fusión Latina. Ya he dejado salsa y Bollywood, sólo me queda esa hora para hacer el pena bailando. Si pierdo fusión latina sólo bailaría cuando salgo de fiesta y, admitámoslo, no salgo lo suficiente de fiesta como para que me cuente como cardio.