Desde que me fui de casa, cada año mi madre y yo tenemos la misma conversación por Navidad.
Mi madre viene de una familia donde Reyes es la celebración importante. Es el día en que nos juntamos todos los primos para intercambiar regalos, es el dia en que hacemos la comida importante fuera de casa (para que nadie tenga que cocinar), es el cierre de las fiestas de Invierno y por tanto el más destacado.
Así que en mi casa la tanda fuerte de regalos siempre es por Reyes.
En mi casa celebrábamos Navidad más para que los niños perdiéramos los nervios que no porque realmente en mi familia se llevara Santa Claus. Adoptamos el papel del Caga Tió (azotar un tronco mágico para que cague regalos) como cornucopia de dulces y chucherías, pero no le dimos el papel importante de fuente de regalos alrededor del nacimiento del niño Jesús que suele tener en familias más catalanas.
Conforme me he ido haciendo mayor, y más desde que me he ido de casa, he intentado hacer notar lo poco práctico que es dejar la tanda fuerte de regalos para Reyes. Sí, es más tradicional (en la familia de mi madre, al menos. La familia de mi padre es... bueno, ya no existe. Mi padre es hijo único, mi abuelo paterno fue adoptado (y como lo adoptó una familia pudiente de la ciudad, decidieron marginarlo completamente, y de hecho nunca he conocido a esa parte de mi árbol genealógico) y mi abuela paterna jamás contaba cosas de su familia, así que de la rama de mi padre no hay familia), pero es una putada dejar para el último día de vacaciones escolares los regalos más importantes.
Hace tres años, las primeras Navidades que viví independizado, fui demasiado drástico, y hasta el día de Navidad mi madre no sabía qué le regalaba a mi hermana. No es que generara mal rollo, pero la cosa no sentó demasiado bien.
Desde entonces siempre hago una propuesta pragmática, pero dejo en sus manos el poder decidir qué se entrega al final. Normalmente llevo los regalos que creo que debe recibir mi hermana en Navidad, y dejo que ella los redistribuya si lo cree conveniente.
Mi madre tiene una visión muy clara de cómo debe ser Reyes, y para ella Reyes es el día donde tiene que haber muchos regalos. Montones de regalos. Una jartá. De hecho, durante muchos años me frustraba porque, con tal de aumentar la cantidad de regalos, ponía en los zapatos todos los regalos: los míos, los de mis padres, y los que luego entregaríamos a mis primos y a mis sobrinos. Cuando eres niño, ver que más de la mitad de cajas envueltas en brillantes papeles de colores no te pertenecen es un revés importante. (Y más si eras el mimado de la familia, como lo fui yo hasta que llegó mi hermana.)
Encontrarse con lo que ella puede percibir como "demasiados" regalos en Navidad la desanima, y le hace sentir que para Reyes no quedará nada. O quedará muy poco y los regalos no lucirán. Y entonces no lo disfruta tanto.
Este año he distribuído los regalos de forma que en Navidad mi hermana tenía lo que más tiempo le podía consumir: series, libros, cosas así. (Este año hemos pasado de juegos. Ambos estamos reuniendo fuerzas para la next-gen. Básicamente, esperando que salgan los que queremos.) He colado una camiseta que sé que le hará mucha ilusión, porque así puede estrenarla estos días que estará en casa. (No es muy gruesa, no creo que sea aconsejable que la lleve en Invierno. Y más con lo friolera que es.)
Mi madre ha visto demasiados paquetes para Navidades y me ha movido unos pocos hacia Reyes, y aunque la camiseta ha caído, algunos de los que yo quería que viera esta Navidad serán entregados mañana.
No me puedo quejar. Mi madre está más tranquila, y habrá regalos para todos tanto mañana como el seis de Enero. Todos ganamos :D
Eso sí, con todo lo que tengo en casa para Reyes y lo que sé que hay en la lista de mis padres, mi hermana se va a cansar de destripar papeles el año que viene.
Mi objetivo para Navidades de 2014 es que mi madre me crea cuando digo que tengo suficientes regalos para Reyes xD
Mi madre viene de una familia donde Reyes es la celebración importante. Es el día en que nos juntamos todos los primos para intercambiar regalos, es el dia en que hacemos la comida importante fuera de casa (para que nadie tenga que cocinar), es el cierre de las fiestas de Invierno y por tanto el más destacado.
Así que en mi casa la tanda fuerte de regalos siempre es por Reyes.
En mi casa celebrábamos Navidad más para que los niños perdiéramos los nervios que no porque realmente en mi familia se llevara Santa Claus. Adoptamos el papel del Caga Tió (azotar un tronco mágico para que cague regalos) como cornucopia de dulces y chucherías, pero no le dimos el papel importante de fuente de regalos alrededor del nacimiento del niño Jesús que suele tener en familias más catalanas.
Conforme me he ido haciendo mayor, y más desde que me he ido de casa, he intentado hacer notar lo poco práctico que es dejar la tanda fuerte de regalos para Reyes. Sí, es más tradicional (en la familia de mi madre, al menos. La familia de mi padre es... bueno, ya no existe. Mi padre es hijo único, mi abuelo paterno fue adoptado (y como lo adoptó una familia pudiente de la ciudad, decidieron marginarlo completamente, y de hecho nunca he conocido a esa parte de mi árbol genealógico) y mi abuela paterna jamás contaba cosas de su familia, así que de la rama de mi padre no hay familia), pero es una putada dejar para el último día de vacaciones escolares los regalos más importantes.
Hace tres años, las primeras Navidades que viví independizado, fui demasiado drástico, y hasta el día de Navidad mi madre no sabía qué le regalaba a mi hermana. No es que generara mal rollo, pero la cosa no sentó demasiado bien.
Desde entonces siempre hago una propuesta pragmática, pero dejo en sus manos el poder decidir qué se entrega al final. Normalmente llevo los regalos que creo que debe recibir mi hermana en Navidad, y dejo que ella los redistribuya si lo cree conveniente.
Mi madre tiene una visión muy clara de cómo debe ser Reyes, y para ella Reyes es el día donde tiene que haber muchos regalos. Montones de regalos. Una jartá. De hecho, durante muchos años me frustraba porque, con tal de aumentar la cantidad de regalos, ponía en los zapatos todos los regalos: los míos, los de mis padres, y los que luego entregaríamos a mis primos y a mis sobrinos. Cuando eres niño, ver que más de la mitad de cajas envueltas en brillantes papeles de colores no te pertenecen es un revés importante. (Y más si eras el mimado de la familia, como lo fui yo hasta que llegó mi hermana.)
Encontrarse con lo que ella puede percibir como "demasiados" regalos en Navidad la desanima, y le hace sentir que para Reyes no quedará nada. O quedará muy poco y los regalos no lucirán. Y entonces no lo disfruta tanto.
Este año he distribuído los regalos de forma que en Navidad mi hermana tenía lo que más tiempo le podía consumir: series, libros, cosas así. (Este año hemos pasado de juegos. Ambos estamos reuniendo fuerzas para la next-gen. Básicamente, esperando que salgan los que queremos.) He colado una camiseta que sé que le hará mucha ilusión, porque así puede estrenarla estos días que estará en casa. (No es muy gruesa, no creo que sea aconsejable que la lleve en Invierno. Y más con lo friolera que es.)
Mi madre ha visto demasiados paquetes para Navidades y me ha movido unos pocos hacia Reyes, y aunque la camiseta ha caído, algunos de los que yo quería que viera esta Navidad serán entregados mañana.
No me puedo quejar. Mi madre está más tranquila, y habrá regalos para todos tanto mañana como el seis de Enero. Todos ganamos :D
Eso sí, con todo lo que tengo en casa para Reyes y lo que sé que hay en la lista de mis padres, mi hermana se va a cansar de destripar papeles el año que viene.
Mi objetivo para Navidades de 2014 es que mi madre me crea cuando digo que tengo suficientes regalos para Reyes xD