todo ventajas ~auriculares version~
Jan. 23rd, 2015 01:10 pmOtro regalo de Reyes de este año han sido unos auriculares inalámbricos.
Y decidme que os diga algo: EL BLUETOOTH ES EL MEJOR INVENTO DE LA HUMANIDAD después de la esclavización de los autómatas para las tareas más frecuentes o laboriosas del hogar (fregar platos, lavar ropa, barrer suelo. El día que inventen un roomba con chorrimanguera que friegue el suelo de forma autónoma, no tendré motivos para salir de la cama durante el fin de semana.)
Antes tenía que elegir, al moverme por el piso, entre escuchar la música desde los altavoces del pc o bien ponerme el mp3.
La ventaja del pc es que, ahora que he ordenado toda mi música (me ha llevado bastante tiempo, y creo que he perdido incontables canciones con cds ilegibles... en fin), el repertorio es AMPLIO. Rara vez es la ocasión en que se repite una canción. Pero según dónde esté haciendo cosas, o qué tenga encendido (la lavadora y la campana extractora son los más escandalosos y los que obligan a darle a los decibelios), tendría que subir tanto la música que los vecinos acabarían alterados. Y eso que mi selección musical, si es algo, es variada. Clásica, j-pop, k-pop, los 40, parodias de youtube, anime, bandas sonoras, bollywood...
La ventaja del mp3 es la autonomía de movimiento. Y que es complicado que un ruido pase por encima de la música. Su inconveniente es escuchar sólo las canciones que llevo encima, que son todas marchosas extremas, porque el mp3 es lo que me llevo al gimnasio para darlo todo con el cardio (ya sea corriendo o en la bici).
Los auriculares inalámbricos hacen el ya popular Hannah Montana combinando lo mejor de los dos mundos: la variedad del pc con la autonomía de movimiento e imposibilidad de acallar del mp3.
Puedo fregotear la bañera, en el otro extremo de mi piso, y los auriculares seguirán conectados al pc por bluetooth y permitiéndome disfrutar de lo que esté tronando en mis oídos en ese momento, sin que nadie se entere. (A menos que me dé por berrear. Que esa es otra.)
De esto se puede deducir que mi piso es muy pequeño. No os he descubierto nada nuevo, supongo.
Lo importante es que ahora disfruto más que nunca: me pongo mis auriculares inalámbricos, elijo qué quiero escuchar, y a darlo todo en casa.
Bonus añadido: ¡bailar sin jaleos de cables y sin molestar nada más que al vecino de abajo!
Y decidme que os diga algo: EL BLUETOOTH ES EL MEJOR INVENTO DE LA HUMANIDAD después de la esclavización de los autómatas para las tareas más frecuentes o laboriosas del hogar (fregar platos, lavar ropa, barrer suelo. El día que inventen un roomba con chorrimanguera que friegue el suelo de forma autónoma, no tendré motivos para salir de la cama durante el fin de semana.)
Antes tenía que elegir, al moverme por el piso, entre escuchar la música desde los altavoces del pc o bien ponerme el mp3.
La ventaja del pc es que, ahora que he ordenado toda mi música (me ha llevado bastante tiempo, y creo que he perdido incontables canciones con cds ilegibles... en fin), el repertorio es AMPLIO. Rara vez es la ocasión en que se repite una canción. Pero según dónde esté haciendo cosas, o qué tenga encendido (la lavadora y la campana extractora son los más escandalosos y los que obligan a darle a los decibelios), tendría que subir tanto la música que los vecinos acabarían alterados. Y eso que mi selección musical, si es algo, es variada. Clásica, j-pop, k-pop, los 40, parodias de youtube, anime, bandas sonoras, bollywood...
La ventaja del mp3 es la autonomía de movimiento. Y que es complicado que un ruido pase por encima de la música. Su inconveniente es escuchar sólo las canciones que llevo encima, que son todas marchosas extremas, porque el mp3 es lo que me llevo al gimnasio para darlo todo con el cardio (ya sea corriendo o en la bici).
Los auriculares inalámbricos hacen el ya popular Hannah Montana combinando lo mejor de los dos mundos: la variedad del pc con la autonomía de movimiento e imposibilidad de acallar del mp3.
Puedo fregotear la bañera, en el otro extremo de mi piso, y los auriculares seguirán conectados al pc por bluetooth y permitiéndome disfrutar de lo que esté tronando en mis oídos en ese momento, sin que nadie se entere. (A menos que me dé por berrear. Que esa es otra.)
De esto se puede deducir que mi piso es muy pequeño. No os he descubierto nada nuevo, supongo.
Lo importante es que ahora disfruto más que nunca: me pongo mis auriculares inalámbricos, elijo qué quiero escuchar, y a darlo todo en casa.
Bonus añadido: ¡bailar sin jaleos de cables y sin molestar nada más que al vecino de abajo!