Hoy ha habido un simulacro de incendio en el edificio donde trabajo.
La idea en sí es práctica, aunque sólo sea para ver dónde está el punto de reunión y cuál es la salida de emergencia más cercana.
La utilidad, sin embargo, la veo escasa.
Y lo veo poco útil por las normas.
Me parece muy curioso que todos los simulacros de incendio en los que he tomado parte se hagan en invierno, cuando el tiempo es más inclemente. (Alguno con lluvia ha habido.) Curioso que ninguno se haga con el buen tiempo.
Vamos, que he arrugado la nariz una montoná. Y no sólo porque se me caía el moco con el frío que hacía fuera.
La idea en sí es práctica, aunque sólo sea para ver dónde está el punto de reunión y cuál es la salida de emergencia más cercana.
La utilidad, sin embargo, la veo escasa.
Y lo veo poco útil por las normas.
- dejar todo lo que estés haciendo y salir de forma calmada. Sí, está claro que es lo más conveniente: dejarlo todo y salir de forma calmada y ordenada. Pero eso no sucederá en un incendio, porque la gente es gente, y en manadas sólo nos falta rebuznar. Así que en caso de incendio la gente correrá por sus vidas, porque, en fin, eso se supone que es lo que está en juego.
- el punto de reunión es [una dirección]. Si eres local, puedes situar una dirección. Si eres de fuera, como la mayoría de trabajadores son en el sector del servicio, una dirección es lo mismo que nada.
- seguid al responsable de planta. Estaría bien saber quién es el responsable de planta, y que él sea el que viene a buscar a la gente, para escalonar la salida. Pero si no ha sido así en el simulacro, dudo que en una situación real lo haga. Al menos que se pongan chalecos identificativos o algo, para verlo en la lejanía
- no detenerse por nada ni por nadie. Lo siento pero no. Considera que entra en conflicto con el "salir de forma escalonada" y "seguid al responsable de planta". Si tienes que esperarle, ya te estás deteniendo por alguien. Si no quieres que cunda el pánico, decir a la gente que se preocupe sólo de sí mismos es bastante contraproducente. No digo de hacerse el héroe e internarse en el edificio en llamas; pero si alguien se tropieza, coñe, échale una mano. O como mínimo vigila que la marabunta no le pise el cráneo.
- dejad vuestras pertenencias. Aún me estoy riendo.
Me parece muy curioso que todos los simulacros de incendio en los que he tomado parte se hagan en invierno, cuando el tiempo es más inclemente. (Alguno con lluvia ha habido.) Curioso que ninguno se haga con el buen tiempo.
Vamos, que he arrugado la nariz una montoná. Y no sólo porque se me caía el moco con el frío que hacía fuera.