comprando aire
May. 28th, 2015 03:20 pmMe he encontrado esta mañana con una buena noticia videojueguil : van a traerse para PS4 los juegos de Sword Art Online. Me alegro porque la única manera de jugarlo con textos en inglés era comprando la versión china, que tenía una traducción un tanto... poco trabajada. Ya estaba montado en hype cuando he leído que puede ser que en Europa sólo se venda en digital.
Es un buen momento para hablar de por qué le tengo tírria a las exclusivas en digital. Mi reticencia se resume en mi visión sobre una compra en cualquiera tienda virtual (iTunes, nintendo eShop, google!play, PS store, etc): lo veo como poco más que un alquiler glorificado.
Entiendo las ventajas de la venta de copias digitales. El ahorro en espacio físico en las estanterías, los costes de distribución, el sesgado de los intermediarios (más bien la reducción, porque sigue habiéndolos y negarlo sería de ciegos), y muchas otras que no soy capaz de imaginar; eso no lo niego. Incluso es el mejor método de backup que existe: no puedes perder una copia digital como pierdes un cartucho, no puede dañarse como se daña un disco. No estoy negando que tiene ventajas.
El problema que tengo es la disponibilidad. Admitámoslo, los servicios no son eternos. Los MMO cierran, los hosting cierran, las compañías cambian su foco y cierran productos (véase google y cómo se emperra en mantener google!plus a costa de otros productos) si no es que quiebran... Todo es efímero. Y en el momento en que desaparezcan, se llevan todo lo que tenían; eso incluye los juegos por los que has pagado.
En el momento en que Sony deje de dar servicio a ps3 (como hizo Nintendo con Wii y DS, cerrando servidores y el online), ¿qué pasará si el disco duro de tu ps3 decide dejar de funcionar? ¿O si compraste más juegos de los que puedes almacenar a la vez en su disco duro? La consola no tendrá manera de acceder al servicio que lista lo que compraste. Claro que lo tienes en tu cuenta, pero si no te lo puedes bajar... Eso sí, aparecerá como comprado en tu perfil, lo cuál sería útil si hubiera forma de que esa información llegara a la consola.
Con la compra digital estás depositando todo tu poder como consumidor en el proveedor del servicio. Básicamente renuncias a poseer tu copia del producto, quedando a merced de lo que él decida. En el momento en que se le cruce por la neurona desenchufar, estás vendido. Tu disfrute del producto por el que has pagado está subeditado a que el proveedor no decida cortarte el acceso, por motivos que pueden ser o no ser válidos, pero siempre indiscutibles dado que no tienes manera alternativa de acceder a lo que posees.
¿Que hay un juego que hay que retirar del mercado? Pues se quita de la tienda y ya no puedes perderlo. Y a la gente entonces se le va la cabeza, como el sarao de la demo de P.T. tras la cancelación del juego. O, peor aún, si en algún momento se sube una nueva versión del producto y se quita la vieja, tu compra puede quedar invalidada y acabas teniendo que pagar para poder seguir disfrutando de lo que ya pagaste. Como pasa con iTunes y las series que compras: si borran la serie y la vuelven a poner, tu compra se ha perdido y olvídate de poder acceder al producto por el que has pagado.
Por eso lo veo como un alquiler. Y pagas lo mismo que antes pagabas por poseerlo. Y por eso no confío ni estoy a favor de disponibilidad sólo digital. Especialmente cuando las políticas de acceso al producto exclusivo digital no están nada definidas y son totalmente unilaterales, dejándome desprotegido y sin garantías como consumidor.
En otro orden de cosas, mi cuerpo necesita dejar de ser tan extremista con la comida. Diez minutos después de comerme dos manzanas tenía el estómago rugiendo de nuevo, como si no hubiera comido nada desde que me acosté. Y, creedme, ayer cené muy bien.
De hecho, cené tan bien que no entiendo cómo esta mañana tenía tanta hambre. Parecía talmente que me hubiera ido a la cama en ayunas, la vírgen.
Es un buen momento para hablar de por qué le tengo tírria a las exclusivas en digital. Mi reticencia se resume en mi visión sobre una compra en cualquiera tienda virtual (iTunes, nintendo eShop, google!play, PS store, etc): lo veo como poco más que un alquiler glorificado.
Entiendo las ventajas de la venta de copias digitales. El ahorro en espacio físico en las estanterías, los costes de distribución, el sesgado de los intermediarios (más bien la reducción, porque sigue habiéndolos y negarlo sería de ciegos), y muchas otras que no soy capaz de imaginar; eso no lo niego. Incluso es el mejor método de backup que existe: no puedes perder una copia digital como pierdes un cartucho, no puede dañarse como se daña un disco. No estoy negando que tiene ventajas.
El problema que tengo es la disponibilidad. Admitámoslo, los servicios no son eternos. Los MMO cierran, los hosting cierran, las compañías cambian su foco y cierran productos (véase google y cómo se emperra en mantener google!plus a costa de otros productos) si no es que quiebran... Todo es efímero. Y en el momento en que desaparezcan, se llevan todo lo que tenían; eso incluye los juegos por los que has pagado.
En el momento en que Sony deje de dar servicio a ps3 (como hizo Nintendo con Wii y DS, cerrando servidores y el online), ¿qué pasará si el disco duro de tu ps3 decide dejar de funcionar? ¿O si compraste más juegos de los que puedes almacenar a la vez en su disco duro? La consola no tendrá manera de acceder al servicio que lista lo que compraste. Claro que lo tienes en tu cuenta, pero si no te lo puedes bajar... Eso sí, aparecerá como comprado en tu perfil, lo cuál sería útil si hubiera forma de que esa información llegara a la consola.
Con la compra digital estás depositando todo tu poder como consumidor en el proveedor del servicio. Básicamente renuncias a poseer tu copia del producto, quedando a merced de lo que él decida. En el momento en que se le cruce por la neurona desenchufar, estás vendido. Tu disfrute del producto por el que has pagado está subeditado a que el proveedor no decida cortarte el acceso, por motivos que pueden ser o no ser válidos, pero siempre indiscutibles dado que no tienes manera alternativa de acceder a lo que posees.
¿Que hay un juego que hay que retirar del mercado? Pues se quita de la tienda y ya no puedes perderlo. Y a la gente entonces se le va la cabeza, como el sarao de la demo de P.T. tras la cancelación del juego. O, peor aún, si en algún momento se sube una nueva versión del producto y se quita la vieja, tu compra puede quedar invalidada y acabas teniendo que pagar para poder seguir disfrutando de lo que ya pagaste. Como pasa con iTunes y las series que compras: si borran la serie y la vuelven a poner, tu compra se ha perdido y olvídate de poder acceder al producto por el que has pagado.
Por eso lo veo como un alquiler. Y pagas lo mismo que antes pagabas por poseerlo. Y por eso no confío ni estoy a favor de disponibilidad sólo digital. Especialmente cuando las políticas de acceso al producto exclusivo digital no están nada definidas y son totalmente unilaterales, dejándome desprotegido y sin garantías como consumidor.
En otro orden de cosas, mi cuerpo necesita dejar de ser tan extremista con la comida. Diez minutos después de comerme dos manzanas tenía el estómago rugiendo de nuevo, como si no hubiera comido nada desde que me acosté. Y, creedme, ayer cené muy bien.
De hecho, cené tan bien que no entiendo cómo esta mañana tenía tanta hambre. Parecía talmente que me hubiera ido a la cama en ayunas, la vírgen.