gemelo cascado
Jun. 2nd, 2015 04:30 pmEsta mañana me he fastidiado el gemelo derecho y no sé cómo ha sido.
He andado sin problemas desde mi casa a la estación, me he dormido al sentarme en el tren, he andado durante el transbordo del tren al metro sin problemas a mi habitual paso ligero, he dormitado de pie un ratiño en el metro (mis mañanas son fascinantes, como podéis ver), y al dar el primer paso saliendo del metro el gemelo derecho ha gritado de dolor. Bueno, quizás gritado de dolor es un poco dramático (oh, sorpresa), pero la idea es esa: una punzada de dolor a cada paso que da la pierna derecha como si tuviera... bueno, algo punzando el músculo.
Después de un fin de semana de tres días de perezoso relajo (no os hacéis a la idea de lo perezoso que ha sido, me ahorro posteriores explicaciones más detalladas porque no hay rombos suficientes en el mundo para preveniros) esperaba estar en plena forma para arrancar una semana recortada (¡cuatro días!), así que esto ha sido un inesperado y decepcionante revés. Se supone que el cuerpo se rompe cuando lo fuerzas demasiado, y que hay que dejarlo recuperarse de los esfuerzos. Y tras una semana pasada cargada de actividad (aunque no lo parezca, entre semana sólo paro para dormir y cocinar) supuse que tampoco vendría mal tomárselo con un poco de calma. Quizás no tanto, ya, vale, pero, no sé, los gemelos no se rompen solos.
Y ahora no sé si es un mal gesto o es un gemelo montado en sueños (cosas más raras se me han montado en sueños) o es psicosomático o es lupus.
He andado sin problemas desde mi casa a la estación, me he dormido al sentarme en el tren, he andado durante el transbordo del tren al metro sin problemas a mi habitual paso ligero, he dormitado de pie un ratiño en el metro (mis mañanas son fascinantes, como podéis ver), y al dar el primer paso saliendo del metro el gemelo derecho ha gritado de dolor. Bueno, quizás gritado de dolor es un poco dramático (oh, sorpresa), pero la idea es esa: una punzada de dolor a cada paso que da la pierna derecha como si tuviera... bueno, algo punzando el músculo.
Después de un fin de semana de tres días de perezoso relajo (no os hacéis a la idea de lo perezoso que ha sido, me ahorro posteriores explicaciones más detalladas porque no hay rombos suficientes en el mundo para preveniros) esperaba estar en plena forma para arrancar una semana recortada (¡cuatro días!), así que esto ha sido un inesperado y decepcionante revés. Se supone que el cuerpo se rompe cuando lo fuerzas demasiado, y que hay que dejarlo recuperarse de los esfuerzos. Y tras una semana pasada cargada de actividad (aunque no lo parezca, entre semana sólo paro para dormir y cocinar) supuse que tampoco vendría mal tomárselo con un poco de calma. Quizás no tanto, ya, vale, pero, no sé, los gemelos no se rompen solos.
Y ahora no sé si es un mal gesto o es un gemelo montado en sueños (cosas más raras se me han montado en sueños) o es psicosomático o es lupus.