Con el anuncio del remake de Final Fantasy VII el mundo en general se ha alegrado. Sí, bueno, claro que hay gente a la que le parece mal. La gente amargada estamos en todos sitios, y se nos escapa la muerte interior con facilidad, ya lo sabemos.
El caso es que soy uno de los que lo espera con ganas. No porque creo que se lo merezca más que los otros, o crea que el anterior ha envejecido mal. Creo, como en todo juego, que hay cosas buenas y otras partes que son mejorables. (Y después está la traducción.) Sigo disfrutando de FFVII como el primer día, aunque haya partes que me parezcan lentas o que no me gusten demasiado. Representa una parte importante de mi vida, y trae buenos recuerdos, y con eso tengo bastante. Y si ahor apuedo revivirlo de otra manera, pues yo encantado. No voy a negarme, porque aunque no me guste, el original seguirá existiendo.
Pero, claro, hay algunas partes que realmente no me gustan. El minijuego del Fuerte Cóndor es una de ellas. Creo que me costó entenderlo la primera vez que jugué al juego, así que le cogí un poco de miedo. Miedo que perdí más adelante, cada vez que he rejugado FFVII.
Y esta mañana reddit me ha recordado una de las peores partes del juego. Sufrí la vida con el maldito delfín. No, no soy especialmente hábil, pero dar con el punto exacto en el que tenía que tocar el silbato de marras, para luego fallar por un píxel y volver a caer y esperar a que el delfín volviese a su punto de partida, mientras la orquestra da la bienvenida a Rufus, incansable, resultó ser una de las peores experiencias de mi vida videojueguil.
Tengo la Rufus Welcoming Ceremony más que aburrida, casi tanto seguramente como la pobre orquestra. Porque, a cada salto fallido, a cada minuto que Cloud estuvo en el fría agua marina, ellos estaban ahí, dándole a los instrumentos, sin flaquear ni una sola vez, su melodía resonando por todos los rincones de la ciudad. Admirable, su entrega y dedicación a la música y a Rufus.
No me imagino qué habría sido de mi afición a los videojuegos si hubiera jugado a Battletoads. Posiblemente jamás hubiera tocado un mando en mi vida y en lugar de meterme en la informática me habría retirado al campo.
A ver qué sorpresas nos trae el remix. Y a ver si los rumores son ciertos y se animan a rehacer FFV y FFVI. Espero que el fandom responda bien ante FFVII y que, si se animan a ir a por los otros, no se monte películas en su cabeza que acaben por destruir la posibilidad de que el remake llegue a V y VI. Que ya sabemos cómo se pone el fandom cuando tocas algunos juegos de la saga.
El caso es que soy uno de los que lo espera con ganas. No porque creo que se lo merezca más que los otros, o crea que el anterior ha envejecido mal. Creo, como en todo juego, que hay cosas buenas y otras partes que son mejorables. (Y después está la traducción.) Sigo disfrutando de FFVII como el primer día, aunque haya partes que me parezcan lentas o que no me gusten demasiado. Representa una parte importante de mi vida, y trae buenos recuerdos, y con eso tengo bastante. Y si ahor apuedo revivirlo de otra manera, pues yo encantado. No voy a negarme, porque aunque no me guste, el original seguirá existiendo.
Pero, claro, hay algunas partes que realmente no me gustan. El minijuego del Fuerte Cóndor es una de ellas. Creo que me costó entenderlo la primera vez que jugué al juego, así que le cogí un poco de miedo. Miedo que perdí más adelante, cada vez que he rejugado FFVII.
Y esta mañana reddit me ha recordado una de las peores partes del juego. Sufrí la vida con el maldito delfín. No, no soy especialmente hábil, pero dar con el punto exacto en el que tenía que tocar el silbato de marras, para luego fallar por un píxel y volver a caer y esperar a que el delfín volviese a su punto de partida, mientras la orquestra da la bienvenida a Rufus, incansable, resultó ser una de las peores experiencias de mi vida videojueguil.
Tengo la Rufus Welcoming Ceremony más que aburrida, casi tanto seguramente como la pobre orquestra. Porque, a cada salto fallido, a cada minuto que Cloud estuvo en el fría agua marina, ellos estaban ahí, dándole a los instrumentos, sin flaquear ni una sola vez, su melodía resonando por todos los rincones de la ciudad. Admirable, su entrega y dedicación a la música y a Rufus.
No me imagino qué habría sido de mi afición a los videojuegos si hubiera jugado a Battletoads. Posiblemente jamás hubiera tocado un mando en mi vida y en lugar de meterme en la informática me habría retirado al campo.
A ver qué sorpresas nos trae el remix. Y a ver si los rumores son ciertos y se animan a rehacer FFV y FFVI. Espero que el fandom responda bien ante FFVII y que, si se animan a ir a por los otros, no se monte películas en su cabeza que acaben por destruir la posibilidad de que el remake llegue a V y VI. Que ya sabemos cómo se pone el fandom cuando tocas algunos juegos de la saga.