bards, man
Sep. 4th, 2018 08:28 pmDespués de mucho renegar... he planificado un Bardo como personaje de reserva en d&d. (Quizás lo juegue en un oneshot, quién sabe.)
Y, tras haberme pateado la lista de conjuros y planificado su progresión hasta nivel 20, no puedo más que sentirme tremendamente ofendido como main!Sorc. Los Sorcerer son mi amor: aprenden conjuros, tienen metamagia, pueden traducir conjuros en metamagia y viceversa, están vinculados con dragones (al menos en uno de sus ascendencias), son carismáticos, pueden usar un foco arcano en lugar de materiales... Pero aprenden muy pocos conjuros, y están limitados a los conjuros de su lista. Un bardo, en cambio, se pasa por el forro las limitaciones de listas, y aprende 7 conjuros más que un Sorcerer. SIETE. POR QUÉ.
Por no decir que toda habilidad de un sorcerer depende de sus sorcery points. ¿Que quieres resistencia elemental? Paga. ¿Que quieres curar más? Paga. ¿Que quieres metamagia? Paga. Sí, te dan vuelo gratis (están obsesionados con volar, los diseñadores de d&d 5e, porque todo Sorcerer tiene, además de fly, acceso a un par de alas gratis), pero el resto lo tienes que pagar todo con sorcery points. Todo. Y no tienes tantos (uno por nivel). Está claro que quieren limitar a los sorcerer vía los sorcery points, y que tienes que andar siempre un fino equilibrio entre conjurar o convertir en puntos para poder comprar cosas chulis, y así mantener una ilusión de balanceo con el resto de clases. Y, oye, la intención es buena. Pero luego llegas al bardo y pues como que sale el balanceo de clases disparado por la ventana.
No sólo aprenden más conjuros, sino que tienen libertad para aprenderlo de cualquier lista. Por lo que las restricciones en su lista (que gira alrededor de la manipulación y el apoyo/soporte) son sólo a nivel bajo y meramente anecdóticas. Y luego le añades un recurso extra no vinculado con su magia para hacer de todo. Y luego encima les das más vida (usan d8 como hp, no d6 como el resto de casters). Y tienen acceso a armaduras ligeras y algunas armas marciales, porque claro, no van a ser como el resto de lanzaconjuros e ir con un palo por la vida.
Me parece tan injusto.
Incluso las subclases palidecen respecto a las equivalentes de sus alternativas. Los warlocks y los druidas que tiran por caminos más de curación (circle of dreams, celestial patron) tienen un recurso extra desde nivel 1 para curar como bonus action. En un warlock lo puedo entender, porque no tienen muchos conjuros (aprenden unos pocos, pero slots tienen poquísimos, aunque los recuperen tras un descanso corto), pero ¿un druida? ¡Que es lanzaconjuros completo! ¡Que tiene los mismos slots que un sorcerer, y acceso a toda su lista! Pero no, los divine soul sorc tienen que esperar a nivel 6 para encontrar algo parecido, y sólo es un rerroll pagando, cómo no, sorcery points.
Por no hablar de los conjuros extra. Los clérigos tienen conjuros extra según su dominio, que siempre están preparados, que no cuentan contra los conjuros que pueden prepararse. Y los sorcerer tienen que elegir, y cuentan contra su número de conjuros preparados.
Hacerse un sorcerer es estar oprimido por todas partes: pocos conjuros que puedes aprender a la vez, pocos recursos que invertir en tus conjuros, una sensación de indefensión, y habilidades más comedidas respecto al resto por razones ignotas.
Ay, mis pobres sorcerers.
Y, tras haberme pateado la lista de conjuros y planificado su progresión hasta nivel 20, no puedo más que sentirme tremendamente ofendido como main!Sorc. Los Sorcerer son mi amor: aprenden conjuros, tienen metamagia, pueden traducir conjuros en metamagia y viceversa, están vinculados con dragones (al menos en uno de sus ascendencias), son carismáticos, pueden usar un foco arcano en lugar de materiales... Pero aprenden muy pocos conjuros, y están limitados a los conjuros de su lista. Un bardo, en cambio, se pasa por el forro las limitaciones de listas, y aprende 7 conjuros más que un Sorcerer. SIETE. POR QUÉ.
Por no decir que toda habilidad de un sorcerer depende de sus sorcery points. ¿Que quieres resistencia elemental? Paga. ¿Que quieres curar más? Paga. ¿Que quieres metamagia? Paga. Sí, te dan vuelo gratis (están obsesionados con volar, los diseñadores de d&d 5e, porque todo Sorcerer tiene, además de fly, acceso a un par de alas gratis), pero el resto lo tienes que pagar todo con sorcery points. Todo. Y no tienes tantos (uno por nivel). Está claro que quieren limitar a los sorcerer vía los sorcery points, y que tienes que andar siempre un fino equilibrio entre conjurar o convertir en puntos para poder comprar cosas chulis, y así mantener una ilusión de balanceo con el resto de clases. Y, oye, la intención es buena. Pero luego llegas al bardo y pues como que sale el balanceo de clases disparado por la ventana.
No sólo aprenden más conjuros, sino que tienen libertad para aprenderlo de cualquier lista. Por lo que las restricciones en su lista (que gira alrededor de la manipulación y el apoyo/soporte) son sólo a nivel bajo y meramente anecdóticas. Y luego le añades un recurso extra no vinculado con su magia para hacer de todo. Y luego encima les das más vida (usan d8 como hp, no d6 como el resto de casters). Y tienen acceso a armaduras ligeras y algunas armas marciales, porque claro, no van a ser como el resto de lanzaconjuros e ir con un palo por la vida.
Me parece tan injusto.
Incluso las subclases palidecen respecto a las equivalentes de sus alternativas. Los warlocks y los druidas que tiran por caminos más de curación (circle of dreams, celestial patron) tienen un recurso extra desde nivel 1 para curar como bonus action. En un warlock lo puedo entender, porque no tienen muchos conjuros (aprenden unos pocos, pero slots tienen poquísimos, aunque los recuperen tras un descanso corto), pero ¿un druida? ¡Que es lanzaconjuros completo! ¡Que tiene los mismos slots que un sorcerer, y acceso a toda su lista! Pero no, los divine soul sorc tienen que esperar a nivel 6 para encontrar algo parecido, y sólo es un rerroll pagando, cómo no, sorcery points.
Por no hablar de los conjuros extra. Los clérigos tienen conjuros extra según su dominio, que siempre están preparados, que no cuentan contra los conjuros que pueden prepararse. Y los sorcerer tienen que elegir, y cuentan contra su número de conjuros preparados.
Hacerse un sorcerer es estar oprimido por todas partes: pocos conjuros que puedes aprender a la vez, pocos recursos que invertir en tus conjuros, una sensación de indefensión, y habilidades más comedidas respecto al resto por razones ignotas.
Ay, mis pobres sorcerers.