de cuando tropiezo por nada
Dec. 22nd, 2009 03:23 pmEn nuestras recientes visitas al cine he visto el trailer de Percy Jackson & the Olympians: The Lightning Thief, y me dije "ah, pues podría echarle un ojo", pero al salir del cine me había olvidado por completo de ello.
Aprovechando que un wank me ha recordado la existencia de esta serie, he lanzado un par de búsquedas rápidas.
En España parece que sólo han publicado tres libros de los cinco de los que consta la serie. Lo cuál es más o menos normal: el quinto libro fue publicado hace siete meses (Mayo de 2009) en inglés. El cuarto fue publicado en Mayo del año pasado (Julio en el Reino Unido. ¿El delay? Yo no lo entiendo, porque no parece que tengan que traducirlo, ¿no?), así que el retraso es un poco más extraño en este caso.
Supongo que ahora tienen al sector demasiado endiosado con las ventas abrumadoras de Twilight para atreverse a promocionar otra saga de libros. Si el timing hubiera ayudado, Percy Jackson & the Olympians podría haber sido el nuevo Harry Potter (¡si los dos tienen un trío protagonista! ¡Obviamente es su legítimo sucesor!) y ahora seguramente estarían fustigando a los traductores para que terminaran de pulir el quinto libro mientras se fregotean las manos pensando en todo el dinerito que les caerá en los bolsillos.
(Y si ven que no es tanto, pues parten el cuarto y el quinto libro en dos volúmenes cada uno, aduciendo que el original inglés es demasiado grueso. Aún están a tiempo, de hecho. Así que ojo.)
No sé si hay planes para seguir traduciendo los libros, pero yo por si acaso los tendré cerca del radar, a ver qué veo. Que la película seguro que le dará un poco de ánimo a la cosa.
(De Fe dicen que también se vive.)
De lo que no me di cuenta durante el trailer fue que el actor que da vida a Percy Jackson es Logan Lerman, el mismo que hizo de Bobby en Jack & Bobby, serie que me pasó
capraboy y que me gustó mucho (pero no he terminado de ver. Y eso que sólo tiene una temporada. No, yo tampoco lo veo lógico.)
Un poco más y me parto la crisma subiendo hoy las escaleras del parquecillo que cruzo justo antes de llegar al Edificio Perdido. Madre mía, qué forma de tropezar más tonta. Y no sé con qué, porque hoy he decidido pasar por el camino de Grandes Losas de Roca en lugar de ir por la tierra y el césped (perros + lluvia = caca líquida por doquier. POR DOQUIER. ¡ESTO ES UN INFIERNO!), y las Grandes Losas de Roca son liiiisas, liiiisas, y no hay separación entre ellas. Alguien debe haber dibujado allí una línea o algo así para que me tropezara. ¡MALDITO SEAS, TÚ!
Llevo semanas teniendo sueños normales. No está mal, de vez en cuando va bien ver películas tranquilas en lugar de invasiones alienígenas o dos historias entrelazadas de gente que cruza mundos (¡las CLAMP! inspiran hasta sueños! ¿No son geniales?).
Esta noche ha sido diferente. El problema es que sólo recuerdo La Escena.
Todo parecía bastante normal. Para un sueño, quiero decir. La frikitroupe invadíamos la casa de un miembro del grupo pero en el proceso la casa acaba convirtiéndose en un restaurante cerrado con mucho ruido donde tenemos que ir arrejuntando sillas y mesas para podernos sentar todos juntos, pero como no debió molarme mucho la ambientación cambió a una terraza en Primavera: buen tiempo, una brisa ligera, no mucho calor. Cómo me cuido.
Hasta que estalla un cráter gigante en mitad del parque que hay al lado de la terraza. Oh, nada de lava, sólo, en fin, la tierra abriéndose empujada por nada y luego el hueco queda rodeado de rocas. Como si el Socavador hubiera llegado a la superfície en una trepanadora invisible.
El pánico empezó a cundir de forma paulatina por la terraza y el resto de la calle. Hubo gente que salió corriendo (sin pagar ¬¬U), la mayoría era más curiosa que temerosa y se quedó mirando el cráter, y seguro que había alguien sacando fotos. Posiblemente yo. Al fin y al cabo, estábamos en Paragon, si algo pasara saltarían cuatrocientos héroes desde su identidad secreta asus mallas su traje de faena y le darían de tortas a lo que quiera que asomara el morro.
Del cráter apareció un disco volador con una novia (es decir, una mujer con un traje de bodas blanco, de esos que llevan velo y una cola de tres metros) y empezó a gritar sinsentidos (no recuerdo qué decía, no creo ni que lo escuchara con claridad en ese momento.). Un par de rocas empezaron a salir rodando (CROQUETAAAAA!!!) del cráter con alguien correteando por encima, lo que dio la señal a todo superhéroe de la zona de entrar en acción.
Aha! Pero es más fácil decirlo que hacerlo. Todos los héroes que estaban cerca eran incapaces de activar sus poderes, o de llamar a su armadura hiperinteligente. Incluso Sister Psyche, que estaba por la zona, era incapaz de el más mísero atisbo de telepatía. No veas cómo empezó a correr entonces la gente.
Sister Psyche reconoció en seguida el problema, porque un Fire blaster al que conocía de vista (seguramente porque lo había enviado tres o cuatro veces en misiones sin importancia) era incapaz de encender hasta el mechero, y eso estaba mal. Aparte de su total y repentina incomunicación telepática con su marido, claro.
Pero, claro, no podía hacer nada sin poderes, ¿no? Igual que el resto de héroes de la zona. Y cuando la voz de alarma se había dado (Diso bendiga los teléfonos móviles. Y las estaciones de alarma. Cada sector de Paragon debe tener una por barrio. Al menos. Pero sólo te dejan usarla si pasa algo grave, nada de "un miembro de una banda con poderes infernales me ha robado el bolso" o "uno de esos locos magos chinos ha robado mi cristal mágico™". Hablamos de cosas como que los cielos se tiñan de rojo y los muertos salgan de sus tumbas (aparentemente, cualquier lugar donde un héroe pisa es un antiguo cementerio indio)) y otros héroes llegaban a la zona, el horror se extendió al ver que los recién llegados también quedaban sin poderes.
Era como un vacío sorbe-baterías de tecnoarmaduras y anula-poderes mutantes. Era como... ¡un campo de estasis!
(Si es que Sister Psyche es muy lista, que no ha vivido tanto sólo por saltar de un cuerpo a otro a lo largo de los años.)
Y entonces algo abofeteó a la poderosa mutante. Oh, no ese gólem surgido de la nada, no. Ése se lo estaba pasando pipa jugando a fútbol con una de las dos rocas que habían salido del agujero, mientras que la persona que correteaba por encima de ella se montó en el disco flotante, del que se baja la novia. ¡La novia! (eso es lo que abofetea a la poderosa mutante). Es obvio que si Sister Psyche le roba el vestido y se lo pone, podrá usar sus poderes. ¡Será inmune al campo de estasis!
(Yo no hago la lógica onírica, sólo la sigo.)
La novia vio que Sister Psyche la estaba desnudando con la mirada y con intención de llevarlo a cabo y salió corriendo. Una clara señal de culpabilidad. Sister Psyche salió entonces tras ella. Ambas corrieron por callejas estrechas en las sombras (aunque hace poco que ha pasado el mediodía, por ahí hace años que no asoma un mísero rayo de sol) y se internaron en una nave abandonada, anteriormente almacén (no me fijé en la empresa, que no estaba yo por la labor de ser tan detallista.). Corrieron lo suficiente para alejarse del campo de estasis, cosa que aprovechó de inmediato Sister Psyche dándole un buen par de tortas telekinéticas a la novia. La encerró en una burbuja de energía azul (podría ser rosa, como sus rayos, ¿no?) después de robarle el vestido.
—¡No servirá de nada! —gritaba la novia en paños menores.
—¡Que te crees tu eso! —Sister Psyche se puso el vestido por encima de su arrapado uniforme (no, no está pintado sobre su piel. Podría estarlo, por eso.), y antes de ponerse el velo sacó de ninguna parte un trozo de cartón— Porque tengo... ¡esta máscara con tu cara impresa! Con ella puesta el sistema me identificará como tú y podré usar libremente mis poderes.
—¡Noooo!
Derrotada, la novia en paños menores se derrumbó y dejó de ser importante para la trama del sueño. Poniéndose la cutremáscara de cartón y después el velo, Sister Psyche se miró al espejo de cuerpo entero que casualmente había sobrevivido a los actos de vandalismo que plagaban el resto del edificio.
—Excelente —dijo para sí misma.
Entonces Sister Psyche volvió a la terraza adjunta al parque y aunque al principio le costó un poco activar sus poderes («La máscara no es tan realista como pensaba», piensa. Sí, lo sé, yo también estoy patidifuso.) al final todo vuelve a ir como siempre y rompió el gólem. Cosa que primero confunde al tipo que ahora estaba en el disco levitante («¿Porqué la novia, que está de mi lado, acaba de romper mi juguete?») y luego lo enfurece («¡te vas a enterar, sucia traidora!»). El suelo tiembla y salen gólems uno tras otro, como si fueran palomitas. Pero el tiparraco del disco volador debe ser algo tonto (bueno, es malo, no tengo muchas esperanzas respecto a esto.), porque los hace aparecer / los invoca en línea recta, así que cuando Sister Psyche está destruyendo cuatro o cinco a la vez con una bomba de repulsión, una de las rocas (el ex-torso de un ex-gólem) sale disparada y tumba todos los gólems como si fueran piezas de dominó, lo que acaba con todas las fuerzas invasoras.
Para rematar el trabajo, Sister Psyche disparó las rocas que formaban los ex-gólems al platillo volante, que acaba con el campo antigravitatorio dañado y cayendo en barrena, y luego le hizo una bonita cárcel a base de rocas altas, atrapándolo dentro.
Una vez más, el mundo está a salvo. Aplausos y fotos, autógrafos no y para entrevistas llamen a su agente.
Lo que más me sorprende de todo el sueño: en ningún momento ha habido humo. Ni cuando estábamos en el bar, ni cuando se ha abierto la tierra, ni cuando ha habido rocas estallando por doquier, ni cuando el disco flotante ha caído al suelo. Nada de humo. Nada. Lo que tienen los sueños.
Aprovechando que un wank me ha recordado la existencia de esta serie, he lanzado un par de búsquedas rápidas.
En España parece que sólo han publicado tres libros de los cinco de los que consta la serie. Lo cuál es más o menos normal: el quinto libro fue publicado hace siete meses (Mayo de 2009) en inglés. El cuarto fue publicado en Mayo del año pasado (Julio en el Reino Unido. ¿El delay? Yo no lo entiendo, porque no parece que tengan que traducirlo, ¿no?), así que el retraso es un poco más extraño en este caso.
Supongo que ahora tienen al sector demasiado endiosado con las ventas abrumadoras de Twilight para atreverse a promocionar otra saga de libros. Si el timing hubiera ayudado, Percy Jackson & the Olympians podría haber sido el nuevo Harry Potter (¡si los dos tienen un trío protagonista! ¡Obviamente es su legítimo sucesor!) y ahora seguramente estarían fustigando a los traductores para que terminaran de pulir el quinto libro mientras se fregotean las manos pensando en todo el dinerito que les caerá en los bolsillos.
(Y si ven que no es tanto, pues parten el cuarto y el quinto libro en dos volúmenes cada uno, aduciendo que el original inglés es demasiado grueso. Aún están a tiempo, de hecho. Así que ojo.)
No sé si hay planes para seguir traduciendo los libros, pero yo por si acaso los tendré cerca del radar, a ver qué veo. Que la película seguro que le dará un poco de ánimo a la cosa.
(De Fe dicen que también se vive.)
De lo que no me di cuenta durante el trailer fue que el actor que da vida a Percy Jackson es Logan Lerman, el mismo que hizo de Bobby en Jack & Bobby, serie que me pasó
Un poco más y me parto la crisma subiendo hoy las escaleras del parquecillo que cruzo justo antes de llegar al Edificio Perdido. Madre mía, qué forma de tropezar más tonta. Y no sé con qué, porque hoy he decidido pasar por el camino de Grandes Losas de Roca en lugar de ir por la tierra y el césped (perros + lluvia = caca líquida por doquier. POR DOQUIER. ¡ESTO ES UN INFIERNO!), y las Grandes Losas de Roca son liiiisas, liiiisas, y no hay separación entre ellas. Alguien debe haber dibujado allí una línea o algo así para que me tropezara. ¡MALDITO SEAS, TÚ!
Llevo semanas teniendo sueños normales. No está mal, de vez en cuando va bien ver películas tranquilas en lugar de invasiones alienígenas o dos historias entrelazadas de gente que cruza mundos (¡las CLAMP! inspiran hasta sueños! ¿No son geniales?).
Esta noche ha sido diferente. El problema es que sólo recuerdo La Escena.
Todo parecía bastante normal. Para un sueño, quiero decir. La frikitroupe invadíamos la casa de un miembro del grupo pero en el proceso la casa acaba convirtiéndose en un restaurante cerrado con mucho ruido donde tenemos que ir arrejuntando sillas y mesas para podernos sentar todos juntos, pero como no debió molarme mucho la ambientación cambió a una terraza en Primavera: buen tiempo, una brisa ligera, no mucho calor. Cómo me cuido.
Hasta que estalla un cráter gigante en mitad del parque que hay al lado de la terraza. Oh, nada de lava, sólo, en fin, la tierra abriéndose empujada por nada y luego el hueco queda rodeado de rocas. Como si el Socavador hubiera llegado a la superfície en una trepanadora invisible.
El pánico empezó a cundir de forma paulatina por la terraza y el resto de la calle. Hubo gente que salió corriendo (sin pagar ¬¬U), la mayoría era más curiosa que temerosa y se quedó mirando el cráter, y seguro que había alguien sacando fotos. Posiblemente yo. Al fin y al cabo, estábamos en Paragon, si algo pasara saltarían cuatrocientos héroes desde su identidad secreta a
Del cráter apareció un disco volador con una novia (es decir, una mujer con un traje de bodas blanco, de esos que llevan velo y una cola de tres metros) y empezó a gritar sinsentidos (no recuerdo qué decía, no creo ni que lo escuchara con claridad en ese momento.). Un par de rocas empezaron a salir rodando (CROQUETAAAAA!!!) del cráter con alguien correteando por encima, lo que dio la señal a todo superhéroe de la zona de entrar en acción.
Aha! Pero es más fácil decirlo que hacerlo. Todos los héroes que estaban cerca eran incapaces de activar sus poderes, o de llamar a su armadura hiperinteligente. Incluso Sister Psyche, que estaba por la zona, era incapaz de el más mísero atisbo de telepatía. No veas cómo empezó a correr entonces la gente.
Sister Psyche reconoció en seguida el problema, porque un Fire blaster al que conocía de vista (seguramente porque lo había enviado tres o cuatro veces en misiones sin importancia) era incapaz de encender hasta el mechero, y eso estaba mal. Aparte de su total y repentina incomunicación telepática con su marido, claro.
Pero, claro, no podía hacer nada sin poderes, ¿no? Igual que el resto de héroes de la zona. Y cuando la voz de alarma se había dado (Diso bendiga los teléfonos móviles. Y las estaciones de alarma. Cada sector de Paragon debe tener una por barrio. Al menos. Pero sólo te dejan usarla si pasa algo grave, nada de "un miembro de una banda con poderes infernales me ha robado el bolso" o "uno de esos locos magos chinos ha robado mi cristal mágico™". Hablamos de cosas como que los cielos se tiñan de rojo y los muertos salgan de sus tumbas (aparentemente, cualquier lugar donde un héroe pisa es un antiguo cementerio indio)) y otros héroes llegaban a la zona, el horror se extendió al ver que los recién llegados también quedaban sin poderes.
Era como un vacío sorbe-baterías de tecnoarmaduras y anula-poderes mutantes. Era como... ¡un campo de estasis!
(Si es que Sister Psyche es muy lista, que no ha vivido tanto sólo por saltar de un cuerpo a otro a lo largo de los años.)
Y entonces algo abofeteó a la poderosa mutante. Oh, no ese gólem surgido de la nada, no. Ése se lo estaba pasando pipa jugando a fútbol con una de las dos rocas que habían salido del agujero, mientras que la persona que correteaba por encima de ella se montó en el disco flotante, del que se baja la novia. ¡La novia! (eso es lo que abofetea a la poderosa mutante). Es obvio que si Sister Psyche le roba el vestido y se lo pone, podrá usar sus poderes. ¡Será inmune al campo de estasis!
(Yo no hago la lógica onírica, sólo la sigo.)
La novia vio que Sister Psyche la estaba desnudando con la mirada y con intención de llevarlo a cabo y salió corriendo. Una clara señal de culpabilidad. Sister Psyche salió entonces tras ella. Ambas corrieron por callejas estrechas en las sombras (aunque hace poco que ha pasado el mediodía, por ahí hace años que no asoma un mísero rayo de sol) y se internaron en una nave abandonada, anteriormente almacén (no me fijé en la empresa, que no estaba yo por la labor de ser tan detallista.). Corrieron lo suficiente para alejarse del campo de estasis, cosa que aprovechó de inmediato Sister Psyche dándole un buen par de tortas telekinéticas a la novia. La encerró en una burbuja de energía azul (podría ser rosa, como sus rayos, ¿no?) después de robarle el vestido.
—¡No servirá de nada! —gritaba la novia en paños menores.
—¡Que te crees tu eso! —Sister Psyche se puso el vestido por encima de su arrapado uniforme (no, no está pintado sobre su piel. Podría estarlo, por eso.), y antes de ponerse el velo sacó de ninguna parte un trozo de cartón— Porque tengo... ¡esta máscara con tu cara impresa! Con ella puesta el sistema me identificará como tú y podré usar libremente mis poderes.
—¡Noooo!
Derrotada, la novia en paños menores se derrumbó y dejó de ser importante para la trama del sueño. Poniéndose la cutremáscara de cartón y después el velo, Sister Psyche se miró al espejo de cuerpo entero que casualmente había sobrevivido a los actos de vandalismo que plagaban el resto del edificio.
—Excelente —dijo para sí misma.
Entonces Sister Psyche volvió a la terraza adjunta al parque y aunque al principio le costó un poco activar sus poderes («La máscara no es tan realista como pensaba», piensa. Sí, lo sé, yo también estoy patidifuso.) al final todo vuelve a ir como siempre y rompió el gólem. Cosa que primero confunde al tipo que ahora estaba en el disco levitante («¿Porqué la novia, que está de mi lado, acaba de romper mi juguete?») y luego lo enfurece («¡te vas a enterar, sucia traidora!»). El suelo tiembla y salen gólems uno tras otro, como si fueran palomitas. Pero el tiparraco del disco volador debe ser algo tonto (bueno, es malo, no tengo muchas esperanzas respecto a esto.), porque los hace aparecer / los invoca en línea recta, así que cuando Sister Psyche está destruyendo cuatro o cinco a la vez con una bomba de repulsión, una de las rocas (el ex-torso de un ex-gólem) sale disparada y tumba todos los gólems como si fueran piezas de dominó, lo que acaba con todas las fuerzas invasoras.
Para rematar el trabajo, Sister Psyche disparó las rocas que formaban los ex-gólems al platillo volante, que acaba con el campo antigravitatorio dañado y cayendo en barrena, y luego le hizo una bonita cárcel a base de rocas altas, atrapándolo dentro.
Una vez más, el mundo está a salvo. Aplausos y fotos, autógrafos no y para entrevistas llamen a su agente.
Lo que más me sorprende de todo el sueño: en ningún momento ha habido humo. Ni cuando estábamos en el bar, ni cuando se ha abierto la tierra, ni cuando ha habido rocas estallando por doquier, ni cuando el disco flotante ha caído al suelo. Nada de humo. Nada. Lo que tienen los sueños.
no subject
Date: 2009-12-28 07:38 pm (UTC)Con lo fanática que soy de la mitología griega, como para que me la mutilen en unos libros para adolescentes sin referentes culturales. Miedo me da pensar qué puede haber hecho el autor de la verdadera cosmogonía helénica clásica :p
En fin, otro Twilight pero sin vampiros.
no subject
Date: 2009-12-31 01:26 pm (UTC)M'has matao
:(