lo que hace una buena materia prima, oyes
May. 29th, 2012 03:15 pmEl sábado pasado la troupe ocupamos la casa de Mooootto para la Eurofiesta. Porque nosotros somos de mantener las tradiciones; pero no cualquiera, sólo las que valen la pena. De este fin de semana no sólo nos hemos llevado un montón de risas y un buen rato (amén de canciones memorables). Yo en concreto me llevé además un kilo de harina de magdalena.
Sí, harina especial para hacer magdalena. Ya tamizada, además. Todito para mí. (Bueno, todito para mí y para quien pruebe las magdalenas que haga mientras aún tenga este kilo.)
Ahora que Mooootto y Ci se mudan al mismo bloque que los padres de Ci, tendrán acceso a la cantidad ingente de harina que la hermana de Ci proporciona. Es lo que tiene trabajar en el control de calidad de una empresa harinera, que del kilo que te dan para hacer el test sólo aprovechas un poco y el resto tienes que tirarlo. Pero si la harina está bien, ¿para qué tirarlo? Pues te lo llevas a casa.
Así que tengo un kilo de harina de magdalena de la buena en casa.
¿Un kilo? No, en realidad el kilo ya no lo tengo. Porque con lo ansias que soy, no hay que pensar mucho para ver qué es lo que hice cuando tuve un rato el lunes. Que al ser festivo pude dedicar a limpiar. Y todo el mundo sabe que nada te provoca más a enharinar una cocina que ver tu reflejo en el mármol.
La harina de magdalena es AMOR! He conseguido hacer magdalenas que se rompen como las de panadería. Con lo que se me ha resistido esta técnica.

Y si las quieres ver de cerca, toma primer plano. De nada.
Además, la textura es esponjosa y firme, igual que una magdalena de panadería. La única diferencia es que ésta tiene más chocolate del que ningún panadero se atrevería a echarle. (Ningún panadero sin parientes dentistas, esto es.)
Me salieron quince y media (yo es que soy de apurar bien la masa :p), por lo que llevé siete a casa de mis padres para ver qué les parecían.
Mi madre dice que llevan demasiado chocolate, y a mi hermana directamente no le gustaron. Aún no sabemos si es porque antes comió sandía o es porque realmente prefiere las otras magdalenas.
Yo debo decir que estoy muy orgulloso de mis magdalenicas. Me gusta el tacto, el sabor me encanta (¡Nunca hay demasiado chocolate! ¡¡NUCNA!! Pues menos mal que no he hecho unas CristtySpain xD) y la forma la encuentro adorable.
Sólo espero ser capaz de repetir el éxito. Por el momento tengo que comprar azúcar, y este fin de semana voy a ver si puedo un par de hornadas más: unas normales y otras de chocolate. Esta harina hay que amortizarla.
Sí, harina especial para hacer magdalena. Ya tamizada, además. Todito para mí. (Bueno, todito para mí y para quien pruebe las magdalenas que haga mientras aún tenga este kilo.)
Ahora que Mooootto y Ci se mudan al mismo bloque que los padres de Ci, tendrán acceso a la cantidad ingente de harina que la hermana de Ci proporciona. Es lo que tiene trabajar en el control de calidad de una empresa harinera, que del kilo que te dan para hacer el test sólo aprovechas un poco y el resto tienes que tirarlo. Pero si la harina está bien, ¿para qué tirarlo? Pues te lo llevas a casa.
Así que tengo un kilo de harina de magdalena de la buena en casa.
¿Un kilo? No, en realidad el kilo ya no lo tengo. Porque con lo ansias que soy, no hay que pensar mucho para ver qué es lo que hice cuando tuve un rato el lunes. Que al ser festivo pude dedicar a limpiar. Y todo el mundo sabe que nada te provoca más a enharinar una cocina que ver tu reflejo en el mármol.
La harina de magdalena es AMOR! He conseguido hacer magdalenas que se rompen como las de panadería. Con lo que se me ha resistido esta técnica.

Y si las quieres ver de cerca, toma primer plano. De nada.
Además, la textura es esponjosa y firme, igual que una magdalena de panadería. La única diferencia es que ésta tiene más chocolate del que ningún panadero se atrevería a echarle. (Ningún panadero sin parientes dentistas, esto es.)
Me salieron quince y media (yo es que soy de apurar bien la masa :p), por lo que llevé siete a casa de mis padres para ver qué les parecían.
Mi madre dice que llevan demasiado chocolate, y a mi hermana directamente no le gustaron. Aún no sabemos si es porque antes comió sandía o es porque realmente prefiere las otras magdalenas.
Yo debo decir que estoy muy orgulloso de mis magdalenicas. Me gusta el tacto, el sabor me encanta (¡Nunca hay demasiado chocolate! ¡¡NUCNA!! Pues menos mal que no he hecho unas CristtySpain xD) y la forma la encuentro adorable.
Sólo espero ser capaz de repetir el éxito. Por el momento tengo que comprar azúcar, y este fin de semana voy a ver si puedo un par de hornadas más: unas normales y otras de chocolate. Esta harina hay que amortizarla.