lol forever
Jun. 11th, 2012 08:24 amEl sábado por la mañana fui al gimnasio para mi visita con el nutricionista.
TL;DR

Wall-of-texting.
Después de un mes y una semana (empecé un poco antes del uno de Mayo. De lo que me acuerdo porque hicimos una fiesta en casa de una amiga y a partir del día siguiente me dio el subidón de fiebre y empecé a reiniciar cajeros automáticos y estropear todo lo electrónico con mi tecnopatía desbocada por lasloserteínas proteínas desnaturalizadas.) tocaba revisión de la dieta. Básicamente consiste en una nueva visita con el nutricionista donde le explicas cómo ha ido, te toma unas medidas para ver cómo progresa el asunto, y luego se hacen posibles retoques en la rutina alimentaria.
Como el nutricionista y yo nos vemos varias veces a la semana (ya sea por la sala de máquinas o porque viene a buscar a su novia a clase de fusión latina), hemos ido hablando de cómo iba la cosa. Aproveché esos encuentros fugaces al principio para aclarar alguna duda tonta. (Eh, soy yo, todas mis dudas son tontas. Si no hago una pregunta estúpida al día, siento que lo he desaprovechado.)
Sam: oye, esto de los sándwiches de atún...
Nutricionista: dime.
Sam: ¿puede ser con pan de barra? Porque si los hago siempre de pan de molde acabará dándome algo.
(Que, por cierto, al final me dio. Ahora me da un poco de asquito hacerme un bocadillo de pan de molde. Lo que hace la sobre-exposición. Es como una insolación, pero de pan de molde.)
Nutricionista: claro, hombre. Mientras sea integral, cap problema.
Sam: EXCELSIOR!!
Uno de mis problemas es que soy muy literal, y para mí un sándwich es con pan de molde, porque si fuera con pan de barra sería un bocadillo. Porque todo sándwich es bocadillo, pero no todo bocadillo es sándwich. (Sí, estoy aplicando lógica de conjuntos al pan. Hmm... pan, pan bueno.) Necesitaba aclarar esta duda antes de seguir hinchándome a pan de molde integral del Mercadona. Cuando me abrió los cielos del pan de barra, me fui corriendo a mi panadería de confianza, la que tiene las palmeras de chocolate gigantes más buenas de la Ruta de Panaderías FGC-Mi hogar. Y cuando digo "me fui corriendo" me refiero a que el viernes siguiente pasé por la panadería de confianza y me compré todas las barras de pan integrales que había. (En realidad me llevé la última, pero si lo digo así suena más épicobsesivo.)
Empezar la visita no fue muy complicado.
Nutricionista: cómo vas, cuéntame un poco.
Sam: pues tengo hambre y voy cansado.
Nutricionista: cuándo.
Sam: Siempre. Me levanto con hambre, desayuno y a los cinco minutos tengo hambre, almuerzo y a los cinco minutos tengo hambre, como y a los cinco minutos tengo hambre, duermo durmiendo de vuelta a casa mientras tengo hambre, meriendo y tengo hambre, vengo al gimnasio teniendo hambre, ceno y tengo hambre, y me acuesto zombie perdido.
Nutricionista: ... Correcto.
O, haciendo una reconstrucción basada en gifs (gracias, tumblr):
Nutricionista:

Sam:

Nutricionista:

Después decidí que quizá sería prudente explicarle cómo he afrontado la dieta, para ver si es que estaba haciendo algo mal. Porque no parece muy normal que si un nutricionista te hace una dieta a medida, la cosa te funcione tan mal. Así que le conté que alternaba atún con las tortas de arroz, le dije qué tipos de tortas de arroz y barritas de cereales compro (en realidad le dije la marca, porque soy así de tiquismiquis, y por si acaso estoy metiendo terriblemente la pata. Que a mi las tortas de arroz del mercadona me siguen oliendo a palomitas. Estoy muy mal de lo mío), hasta le conté al pobre cómo hacía le puré de verduras. Por supuesto le expliqué el gran drama del arroz y cómo tuve que pasar de alternar pasta-arroz a comer arroz sólo dos días por semana.
Sam:

Nutricionista:

También le expliqué que un día a la semana como macarrones con salsa de tomate. Y aunque es un Delito Grave OMG y el claramente no aprueba esa mierda, dice que mientras sofría yo el tomate tampoco pasa mucho.
Cuando la cosa empezó a rozar lo absurdo (IKR?), empezó a revisar la dieta.
Nutricionista: Veamos... en el desayuno voy a ponerte dos yogures en lugar de uno, y dejarás de comer avena para pasar a los cereales. En el mercadona hay unas cajas de multicereales que están bien.
Sam: aha.
Nutricionista: Luego, como alternativa a la fruta puedes tomarte un batido de frutas. Con un par de frutas para el batido deberías tener suficiente. Después, en la segunda opción del desayuno puedes añadir membrillo, si te gusta.
Sam: ni idea, pero todo es probar.
(Si me escucha mi madre, me estrella. Fijo. Yo soy de los anti-probar cosas en casa.)
Nutricionista: para el almuerzo... vamos a poner un yogurt más o una gelatina.
Sam: ¡¡Bieeeeen!!
Nutricionista: *stares*
Sam: Es el retorno de un clásico. Lo comía antes de empezar la dieta.
Nutricionista: ... ok. En la comida añadiremos o bien un par de patatas medianas o bien un poco de verdura. Hervida, a la plancha, como quieras. Eso sí, las patatas no me las frías LOL
Sam: LOL
Nutricionista: La merienda.... En la merienda pondremos media ración de frutos secos
Sam: Yaaaay!
Nutricionista: ... ¿Otro retorno de un clásico?
Sam: Qué quieres, me siento validado.
Nutricionista: Pues eso. Y los días que no almuerces una gelatina, pues meriendas gelatina.
Sam: ¿Además del resto?
Nutricionista: Sí, además del resto. Aunque te quito la fruta. Te mantengo la barra de cereales, va, que por lo que me has contado antes te gustan.
Sam: Muy bien.
Nutricionista: Y en la cena seguiremos igual y añadiremos media ración de arroz, patatas o pasta. Tú mismo.
O, volviendo a tumblr:
Nutricionista: Your old diet:

And here's your new diet.
Sam:



Armado con al nueva dieta, pasamos al Momento de la Verdad: la báscula.
El objetivo de esta dieta era ganar volúmen. Pero estando hambriendo todo el día digamos que ambos teníamos un poco de miedo a los resultados. Los indicios no parecían dar cabida a la esperanza.
Empecé la dieta pesando 65Kg700g. El sábado pesaba 63Kg. He perdido un centímetro de brazo (¡un centímetro!), casi ocho de barriga (¡pero sigo teniendo lorza!) y tres de muslo (¡mother of God!). Soy lo peor.
Nutricionista:

Sam:


Asumo que el peso que he perdido es todo de masa muscular, porque en mi barriga todo sigue igual. También creo que hay un pico de stress, porque los eczemas se me han disparado esta última semana. Lo que no tengo claro es si he perdido tanto peso por el stress o si me estoy estresando por perder peso y sus consecuencias.
El sábado por la tarde fui a comprar un par de cosas de inmediata necesidad al Mercadona para poder acomodar las nuevas necesidades de la rutina alimentaria. Porque, a ver, con el aumento de la cantidad de yougurts la día, o iba a comprar o el miércoles me quedaba sin. Y tenía diez en la nevera ¬¬U
Admito que no fue un movimiento muy inteligente hacer la compra el viernes, pero cuando me di cuenta ya estaba con el resultado desperdigado por el mármol. Aunque hay cosas que son salvables, el cambio de la avena por cereales implica que la caja de copos de avena que compré no me sirve para nada. No sé si guardarla un tiempo, no sea caso que luego hagamos otro cambio y se reincorporen, o cederla a mis padres.
Aún tengo cosas por comprar, como los frutos secos (HNNG) y las patatas (me han pillado de improviso y justo el viernes terminé las que me quedaban preparando el puré de esta semana), así que hoy antes de ir al gimnasio me pasaré por el mercado y haré compras extraordinarias.
No os podéis imaginar lo feliz que me hace volver a poder comer frutos secos y gelatina. No sólo porque me lo han validado como alimento correcto (así que mal no lo hacía antes, cuando lo comía para merendar), sino porque los he echado de menos. Los frutos secos me sentaban tan bien.
De momento es pronto para saber si el cambio ha ido a bien o no, porque aún no he hecho un día entero de la nueva dieta. El sábado comí en un restaurante, celebrando el cumpleaños de un amigo de la familia, pese a merendar y cenar en mi casa lo que tocaba. Y el domingo fue una orgía de berlinas, encima de lo que me tocaba comer. Creo muy posible haber recuperado ya el peso perdido, pero ahora toca convertir la lorza resultante en músculo.
A finales de Julio seguramente concerte otro par de visitas con el nutricionista para ver resultados. Y si después de Verano la cosa no funciona, empezaré a sopesar muy seriamente suplementación alimentaria. Total, al paso que voy soy capaz de adelgazarme aún más con esos polvos protéicos. Acabo de demostrarme que soy el terror de un nutricionista: una dieta hiperprotéica y plagada de hidratos de carbono me ha hecho perder volúmen de forma exagerada. Quizá si me tomo polvos acabe consumiendo los músculos que tengo hasta ser pellejo y hueso.
Y si nada funciona, abrazaré mi goloso interior y me pasaré el día con una tarrina de helado bajo el brazo. No pasa nada, para entonces será Invierno y no habrá riesgo de fundido cual casquete polar.
TL;DR

Wall-of-texting.
Después de un mes y una semana (empecé un poco antes del uno de Mayo. De lo que me acuerdo porque hicimos una fiesta en casa de una amiga y a partir del día siguiente me dio el subidón de fiebre y empecé a reiniciar cajeros automáticos y estropear todo lo electrónico con mi tecnopatía desbocada por las
Como el nutricionista y yo nos vemos varias veces a la semana (ya sea por la sala de máquinas o porque viene a buscar a su novia a clase de fusión latina), hemos ido hablando de cómo iba la cosa. Aproveché esos encuentros fugaces al principio para aclarar alguna duda tonta. (Eh, soy yo, todas mis dudas son tontas. Si no hago una pregunta estúpida al día, siento que lo he desaprovechado.)
Sam: oye, esto de los sándwiches de atún...
Nutricionista: dime.
Sam: ¿puede ser con pan de barra? Porque si los hago siempre de pan de molde acabará dándome algo.
(Que, por cierto, al final me dio. Ahora me da un poco de asquito hacerme un bocadillo de pan de molde. Lo que hace la sobre-exposición. Es como una insolación, pero de pan de molde.)
Nutricionista: claro, hombre. Mientras sea integral, cap problema.
Sam: EXCELSIOR!!
Uno de mis problemas es que soy muy literal, y para mí un sándwich es con pan de molde, porque si fuera con pan de barra sería un bocadillo. Porque todo sándwich es bocadillo, pero no todo bocadillo es sándwich. (Sí, estoy aplicando lógica de conjuntos al pan. Hmm... pan, pan bueno.) Necesitaba aclarar esta duda antes de seguir hinchándome a pan de molde integral del Mercadona. Cuando me abrió los cielos del pan de barra, me fui corriendo a mi panadería de confianza, la que tiene las palmeras de chocolate gigantes más buenas de la Ruta de Panaderías FGC-Mi hogar. Y cuando digo "me fui corriendo" me refiero a que el viernes siguiente pasé por la panadería de confianza y me compré todas las barras de pan integrales que había. (En realidad me llevé la última, pero si lo digo así suena más épicobsesivo.)
Empezar la visita no fue muy complicado.
Nutricionista: cómo vas, cuéntame un poco.
Sam: pues tengo hambre y voy cansado.
Nutricionista: cuándo.
Sam: Siempre. Me levanto con hambre, desayuno y a los cinco minutos tengo hambre, almuerzo y a los cinco minutos tengo hambre, como y a los cinco minutos tengo hambre, duermo durmiendo de vuelta a casa mientras tengo hambre, meriendo y tengo hambre, vengo al gimnasio teniendo hambre, ceno y tengo hambre, y me acuesto zombie perdido.
Nutricionista: ... Correcto.
O, haciendo una reconstrucción basada en gifs (gracias, tumblr):
Nutricionista:

Sam:

Nutricionista:

Después decidí que quizá sería prudente explicarle cómo he afrontado la dieta, para ver si es que estaba haciendo algo mal. Porque no parece muy normal que si un nutricionista te hace una dieta a medida, la cosa te funcione tan mal. Así que le conté que alternaba atún con las tortas de arroz, le dije qué tipos de tortas de arroz y barritas de cereales compro (en realidad le dije la marca, porque soy así de tiquismiquis, y por si acaso estoy metiendo terriblemente la pata. Que a mi las tortas de arroz del mercadona me siguen oliendo a palomitas. Estoy muy mal de lo mío), hasta le conté al pobre cómo hacía le puré de verduras. Por supuesto le expliqué el gran drama del arroz y cómo tuve que pasar de alternar pasta-arroz a comer arroz sólo dos días por semana.
Sam:

Nutricionista:

También le expliqué que un día a la semana como macarrones con salsa de tomate. Y aunque es un Delito Grave OMG y el claramente no aprueba esa mierda, dice que mientras sofría yo el tomate tampoco pasa mucho.
Cuando la cosa empezó a rozar lo absurdo (IKR?), empezó a revisar la dieta.
Nutricionista: Veamos... en el desayuno voy a ponerte dos yogures en lugar de uno, y dejarás de comer avena para pasar a los cereales. En el mercadona hay unas cajas de multicereales que están bien.
Sam: aha.
Nutricionista: Luego, como alternativa a la fruta puedes tomarte un batido de frutas. Con un par de frutas para el batido deberías tener suficiente. Después, en la segunda opción del desayuno puedes añadir membrillo, si te gusta.
Sam: ni idea, pero todo es probar.
(Si me escucha mi madre, me estrella. Fijo. Yo soy de los anti-probar cosas en casa.)
Nutricionista: para el almuerzo... vamos a poner un yogurt más o una gelatina.
Sam: ¡¡Bieeeeen!!
Nutricionista: *stares*
Sam: Es el retorno de un clásico. Lo comía antes de empezar la dieta.
Nutricionista: ... ok. En la comida añadiremos o bien un par de patatas medianas o bien un poco de verdura. Hervida, a la plancha, como quieras. Eso sí, las patatas no me las frías LOL
Sam: LOL
Nutricionista: La merienda.... En la merienda pondremos media ración de frutos secos
Sam: Yaaaay!
Nutricionista: ... ¿Otro retorno de un clásico?
Sam: Qué quieres, me siento validado.
Nutricionista: Pues eso. Y los días que no almuerces una gelatina, pues meriendas gelatina.
Sam: ¿Además del resto?
Nutricionista: Sí, además del resto. Aunque te quito la fruta. Te mantengo la barra de cereales, va, que por lo que me has contado antes te gustan.
Sam: Muy bien.
Nutricionista: Y en la cena seguiremos igual y añadiremos media ración de arroz, patatas o pasta. Tú mismo.
O, volviendo a tumblr:
Nutricionista: Your old diet:

And here's your new diet.
Sam:



Armado con al nueva dieta, pasamos al Momento de la Verdad: la báscula.
El objetivo de esta dieta era ganar volúmen. Pero estando hambriendo todo el día digamos que ambos teníamos un poco de miedo a los resultados. Los indicios no parecían dar cabida a la esperanza.
Empecé la dieta pesando 65Kg700g. El sábado pesaba 63Kg. He perdido un centímetro de brazo (¡un centímetro!), casi ocho de barriga (¡pero sigo teniendo lorza!) y tres de muslo (¡mother of God!). Soy lo peor.
Nutricionista:

Sam:


Asumo que el peso que he perdido es todo de masa muscular, porque en mi barriga todo sigue igual. También creo que hay un pico de stress, porque los eczemas se me han disparado esta última semana. Lo que no tengo claro es si he perdido tanto peso por el stress o si me estoy estresando por perder peso y sus consecuencias.
El sábado por la tarde fui a comprar un par de cosas de inmediata necesidad al Mercadona para poder acomodar las nuevas necesidades de la rutina alimentaria. Porque, a ver, con el aumento de la cantidad de yougurts la día, o iba a comprar o el miércoles me quedaba sin. Y tenía diez en la nevera ¬¬U
Admito que no fue un movimiento muy inteligente hacer la compra el viernes, pero cuando me di cuenta ya estaba con el resultado desperdigado por el mármol. Aunque hay cosas que son salvables, el cambio de la avena por cereales implica que la caja de copos de avena que compré no me sirve para nada. No sé si guardarla un tiempo, no sea caso que luego hagamos otro cambio y se reincorporen, o cederla a mis padres.
Aún tengo cosas por comprar, como los frutos secos (HNNG) y las patatas (me han pillado de improviso y justo el viernes terminé las que me quedaban preparando el puré de esta semana), así que hoy antes de ir al gimnasio me pasaré por el mercado y haré compras extraordinarias.
No os podéis imaginar lo feliz que me hace volver a poder comer frutos secos y gelatina. No sólo porque me lo han validado como alimento correcto (así que mal no lo hacía antes, cuando lo comía para merendar), sino porque los he echado de menos. Los frutos secos me sentaban tan bien.
De momento es pronto para saber si el cambio ha ido a bien o no, porque aún no he hecho un día entero de la nueva dieta. El sábado comí en un restaurante, celebrando el cumpleaños de un amigo de la familia, pese a merendar y cenar en mi casa lo que tocaba. Y el domingo fue una orgía de berlinas, encima de lo que me tocaba comer. Creo muy posible haber recuperado ya el peso perdido, pero ahora toca convertir la lorza resultante en músculo.
A finales de Julio seguramente concerte otro par de visitas con el nutricionista para ver resultados. Y si después de Verano la cosa no funciona, empezaré a sopesar muy seriamente suplementación alimentaria. Total, al paso que voy soy capaz de adelgazarme aún más con esos polvos protéicos. Acabo de demostrarme que soy el terror de un nutricionista: una dieta hiperprotéica y plagada de hidratos de carbono me ha hecho perder volúmen de forma exagerada. Quizá si me tomo polvos acabe consumiendo los músculos que tengo hasta ser pellejo y hueso.
Y si nada funciona, abrazaré mi goloso interior y me pasaré el día con una tarrina de helado bajo el brazo. No pasa nada, para entonces será Invierno y no habrá riesgo de fundido cual casquete polar.