soy lo peor
Aug. 9th, 2012 08:28 amDespués de la que me lió el gemelo cuando le dije que tenía que correr un poco, admito que ayer me acerqué a la rutina del gimnasio con cierta cautela. Porque era una rutina centrada en piernas, donde no sólo trabajaba los muslacos (pata negra lo que gasto. Vaya tela. Moldeable que da gusto. Aunque no es muy agradable a la vista) sino que tenía un ejercicio dedicado única y exclusivamente a los gemelos. Y, por supuesto, seguía teniendo esos diez minutos de cardio corriendo. Cautela era lo mínimo.
Pero no, ayer el gemelo derecho se portó como un campeón. Ni una queja. Hubo un momento en que el gemelo izquierdo hizo un amago de tocar la pera, pero creo que estaba yo muy paranóico y el pobre sencillamente necesitaba calentar un poco.
Los que han sufrido han sido los cuádriceps. Madre de Diso. El combo sentadilla tumbado + prensa ha sido mortal. Quizá me haya pasado un poco con el peso.
La prensa la tenía controlada de la rutina anterior, y como hacía pocas repeticiones, podía poner una cantidad de peso no-humillantemente-baja. (No es lo que levanta el resto de mozos, pero para lo que suelo mover me parece una cantidad decente). Y ahora, como tengo que hacer la sentadilla y la prensa seguidas, descansando cuando acabo el combo, me dije "Sam, no me seas cafre y bájate el peso de la prensa, que ya vienes con la pierna tocada de la sentadilla". Así que bajé un par de losas.
Cuando terminé las cuatro series algo me dijo que no bajé suficiente peso. Básicamente, los cuádriceps me lo dijeron, con notable elocuencia.
No eran exactamente agujetas, pero tampoco dolor. Quizá sufrí algunos microdesgarros, a saber.
Hoy estoy sufriendo todas las agujetas. Agacharme, o más bien intentarlo, es un espectáculo. En serio, debería grabarlo y subirlo a youtube. Insta-viral for sure. Y mira que he estado estirando. Pero nada. Estiré ayer antes de correr, estiré ayer después de correr, estiré ayer al llegar a casa, estiré ayer antes de meterme en la ducha, estiré ayer en la cama, estiré esta mañana al levantarme. Pero nada.
Tampoco descarto que esté estirando mal. Pero por el feedback que me da la pierna ("AU, AU, AUAUAUAUAU") creo que estoy haciéndolo bien. Y después de estirar, durante un glorioso minuto, puedo moverme más fácilmente.
Por cierto, me maravilla que alguien haya ideado una máquina para hacer sentadillas donde tienes que tumbarte.
Pero no, ayer el gemelo derecho se portó como un campeón. Ni una queja. Hubo un momento en que el gemelo izquierdo hizo un amago de tocar la pera, pero creo que estaba yo muy paranóico y el pobre sencillamente necesitaba calentar un poco.
Los que han sufrido han sido los cuádriceps. Madre de Diso. El combo sentadilla tumbado + prensa ha sido mortal. Quizá me haya pasado un poco con el peso.
La prensa la tenía controlada de la rutina anterior, y como hacía pocas repeticiones, podía poner una cantidad de peso no-humillantemente-baja. (No es lo que levanta el resto de mozos, pero para lo que suelo mover me parece una cantidad decente). Y ahora, como tengo que hacer la sentadilla y la prensa seguidas, descansando cuando acabo el combo, me dije "Sam, no me seas cafre y bájate el peso de la prensa, que ya vienes con la pierna tocada de la sentadilla". Así que bajé un par de losas.
Cuando terminé las cuatro series algo me dijo que no bajé suficiente peso. Básicamente, los cuádriceps me lo dijeron, con notable elocuencia.
No eran exactamente agujetas, pero tampoco dolor. Quizá sufrí algunos microdesgarros, a saber.
Hoy estoy sufriendo todas las agujetas. Agacharme, o más bien intentarlo, es un espectáculo. En serio, debería grabarlo y subirlo a youtube. Insta-viral for sure. Y mira que he estado estirando. Pero nada. Estiré ayer antes de correr, estiré ayer después de correr, estiré ayer al llegar a casa, estiré ayer antes de meterme en la ducha, estiré ayer en la cama, estiré esta mañana al levantarme. Pero nada.
Tampoco descarto que esté estirando mal. Pero por el feedback que me da la pierna ("AU, AU, AUAUAUAUAU") creo que estoy haciéndolo bien. Y después de estirar, durante un glorioso minuto, puedo moverme más fácilmente.
Por cierto, me maravilla que alguien haya ideado una máquina para hacer sentadillas donde tienes que tumbarte.