hierros en los dientes
Jul. 3rd, 2009 02:30 pmLa visita de ayer al dentista fue rápida. Si no hubiera llegado casi un cuarto de hora antes de mi hora, quizá habría sido aún más rápida.
Y eso que andé despacio. A veces no mido bien el tiempo necesario. Yo pensaba que salía de casa a menos diez, pero cuando estaba a dos esquinas de la consulta escuché el campanario de la iglesia de la plaza del ayuntamiento.
Una plaza, por cierto, GENIAL! puesto que tiene los Cuatro Poderes de la Ciudad en cada uno de sus lados: el Ayuntamiento (Ejecutivo), la Iglesia (Eclesiástico), el Banco (Económico) y el Carreras (Estomacal), que es una panadería donde cualquier cosa que compres está que te mueres (por suerte no literalmente) y el lugar que una vez por semana asaltamos para proveernos de croissants y demás cosicas buenas. El quinto poder, representado por el Norma (Friki), está lo suficientemente cerca para ejercer su influencia pero lo suficientemente lejos para que los profanos no noten su presencia ni perciban su influencia.
Se podrían escribir historias de la geografía de mi ciudad, vaya que sí.
Así que, resumiendo, llegué demasiado temprano.
Tiempo que invertí en deleitarme con la pronto del 30 de Mayo. Para estar informado de las novedades famosiles. Información indispensable para la vida cuotidiana, como demuestra la parrilla televisiva.
Así, descubrí que Octavio Acebes se ha casado con un peazo maromo que encima es italiano y doctor; queSoyaya no se merece su penúltimo puesto en Eurivisión (cosa que comparto) y que el ganador se cargó algo en su violín y tuvieron que hacer su actuación con música en playback (vergüenza y horror, tendrían que revocar su victoria. Pero no creo que nadie se le acerque con esas cejas que se gasta. Como a SylarQuinto); y que el niño de doce (ahora trece) años que había dejado embarazada a una niña de catorce (trece?) en realidad no era su padre sino que el padre era un niño de catorce (ahora quince), y que la niña se había acostado con prácticamente medio barrio y que la madre de la niña estaba al tanto y casi instigaba y que los padres del niño de doce (ahora trece) años creen que se aprovecharon de su hijo y por eso le hicieron creer que era el padre porque tiene cara de niño de nueve años y eso les hacía ganar más puntos ante la tele y que el verdadero padre (de catorce años, ahora quince) al principio despotricó de la niña, su conducta y deseaba abiertamente no ser el padre pero que ahora está encantado con eso de cambiar pañales.
No voy a dedicar mucho tiempo al artículo de los niños-padre, porque ello requeriría tener una copia escaneada para ir resaltando toda la información que me provocó cierto dolor de cabeza (el muro y mi cabeza intimaron. Mucho).
Tuve la suerte de completar la puesta al día antes de que fuera mi turno.
Mónica, compi de clases de batuka por la noche y dentista por el día, me informó un poco de las opciones. Me hizo abrir la boca, arqueó una ceja (aunque no es la primera vez que veel desastre que es mi boca, que me hizo antes una limpieza de boca. Antes de perder el juicio a manos de su marido, el cirujano maxilofacial que se encargó de las extracciones) y entonces dijo que de opciones más bien pocas.
Las intenciones son no quitar más piezas a menos que sea absolutamente indispensable; por ejemplo, porque se caigan desalojadas por las otras. Mis dientes se hacen bullying unas a otras. En serio. Las paletas centrales son tímidas, así que no dicen nada y retroceden, mientras que sus amigas se encargan de defenderlas de los agresivos colmillos y eso las empuja hacia afuera, mientras los premolares y molares se lo miran todo en la distancia, bien arropaditos en la encía. La mandíbula de arriba ya podría aprender de la de abajo, donde todas las piezas son coleguillas y ninguna pisa a la otra.
También se podría escribir mucho sobre mi boca, aparentemente. De hecho, estoy convencido de que mi anterior dentista, ruso, ha escrito auténticas tesis sobre el comportamiento dental en casos específicos y extraordinarios. Ya podrá, ya, después de abrirme el paladar dos veces y hacer que hablashe gragro durante dos meses por el muelle que me cruzaba el paladar palpitante.
No, muy buen recuerdo no tengo, aunque el hombre me caía muy bien. Y su "tienes la boca muy susia" aún me hace sonreír. Porque no me lo dijo a mi. Es sólo que duró todo tanto tiempo... Claro que llevo más de seis meses con esto y aún no he empezado el tratamiento.
Hmm, mejor dejar de pensar en esto.
Una vez me comentó que no tenía intención de hacerme perder más dientes, me explicó que en mi caso era recomendable usar brackets en lugar de un tratamiento vía férulas. Las razones son básicas: para la cantidad de movimiento dental que tengo que experimentar, las férulas podrían tardar demasiado tiempo.
Además, son más caras.
Dos razones suficientemente convincentes. Me comentó también que los movimientos que se consiguen con brackets son mucho más espectaculares de los que se consiguen con férulas. Viendo mi dentadura, toda espectacularidad es poca. Y si se logra que mis dientes formen algo remotamente parecido a un medio-círculo mandibular después del tratamiento, bueno... eso sí será espectacular.
Entonces le pregunté qué lograría exactamente con el tratamiento. Yo tenía la idea de que el objetivo primordial era hacer de la boca algo bonito, que no te dañe los ojos o que, como luego dijo muy adecuadamente Mónica, "que no lleguen tus piños y tres horas después llegue Sam". No sabía qué más lograríamos, así que le pregunté por las curvas generales.
Porque una de las cosas que no me gusta de la boca, más en realidad del hecho que tener paletas centrales gigantes tímidas y una mandíbula superior que dibuja una sinusoide arqueada, es que conforme más interior es la pieza, más corta es. Las últimas muelas salen menos de la encía que las que tienen delante, y así hasta llegar a las paletas centrales gigantes, que lucen una longitud espectacular. No sé cuánto es causa de piezas cortas per se y cuánto es causa de que la presión de la mandíbula inferior no deja (o ha dejado, o dejó) salir a las piezas lo "normal".
También está el hecho de que las muelas las tengo en diagonal. La superfície, quiero decir. Imaginad una muela. La imagináis con la parte que luce fuera de la encía como un cubo algo redondeado, sí? Si no, deberíais :p Mis muelas están inclinadas, como si cogiérais esa muela y la torciérais para un lado. No se nota tanto en las muelas superiores como en las inferiores. Como si estuvieran postrándose ante La Lengua o algo (algo que no descarto. Quizá se llevan todas bien entre ellas porque obedecen el Divino Decreto de La Lengua?).
Éste es una de mis preocupaciones relacionadas con los dientes. Las otras giran alrededor de dientes que se caen, según sueños. Por mucho que todos los diccionarios de sueños digan que perder dientes es una buena señal, a mi me sienta como un tiro y me estresa lo que no está escrito; sobre todo en esos sueños que son demasiado reales.
Mónica, con la paciencia de quien le habla a un niño (porque es madre. De un niño que va gritando por ahí "¡tengo dentista gratis! ¡tengo dentista gratis!". Con un poco de mano izquierda, ese niño sería una campaña publicitaria ambulante), me ha explicado que los brackets no sólo se encargarán de alinear las piezas, sino que además ampliarán mi curva mandibular, enderezando por tanto las piezas inclinadas, lo que en total llenará más la boca a la hora de sonreír, que ahora parece que tenga pozos sin fondo a cada lado de los dientes. Pozos sin fondo que mi familia se empeña en decir que es por donde desaparecen los dulces cada vez que sonrío. Pues el día que domine la técnica de Monsieur le Picolette...
Es más, incluso aprovecharemos para aplicar un sistema de gomas que me tirará hacia adelante la mandíbula inferior y ayudará a crear un mejor perfil. Pues como no me arregle de paso la nariz y estos cachetes de marrana flaca que tengo, lo veo chungo, chungo.
Me dejó maravillado. Me comentó que los brackets van programados con lo que tienen que hacer, y que es el bracket, nunca el alambre que los une, quien realiza todo el trabajo.
Por muchos años que haya llevado cosas en la boca (y he llegado a llevar cosas espeluznantes. No hay fotos porque nunca hubo valor para crear un documento que hiciera perdurar el recuerdo a lo largo del tiempo) nunca me había planteado el funcionamiento de los brackets. Pero tal como lo explicó me pareció mágico.
Los brackets vienen marcados individualmente, programados cada uno para su tarea, que debe hacer en una pieza. Si ese bracket lo pones en un diente que no es el que le toca, prepárate para hacerte fan de Gallina Blanca en el facebook porque vas a comer de cuchara mucho, mucho.
Iba a leerme el artículo de la wikipedia inglesa sobre los brackets, a ver si descubro cómo funcionan exactamente; o, al menos, si hay algo más allá del movimiento por fuerza bruta que tenía entendido hasta ahora que era cómo funcionaban. Pero es intensivo en fotos y puede ser extraño de leer en la oficina, con todas esas manos en bocas ajenas y sonrisas mojianas (de Mojo, el maloso de Marvel. No de... lo que quiera que estéis pensando). Me lo dejo para hacer en casa.
El precio también me dejó maravillado. Pero de otra forma, quizá no tan agradable.
Esta tarde voy a llamar para que me den hora para las radiografías, y a ver si antes de que acabe Julio me encuentran un hueco para sacarme los moldes y las fotos; van a hacer un "antes" y "después" que ríete tú de los AbShaper y timos de éstos.
Y en Septiembre, cuando vuelvan todos de vagaciones, volveré a cantar eso de "Ferros a les dents" (¡Cuidado! Link en catalán).
Y eso que andé despacio. A veces no mido bien el tiempo necesario. Yo pensaba que salía de casa a menos diez, pero cuando estaba a dos esquinas de la consulta escuché el campanario de la iglesia de la plaza del ayuntamiento.
Una plaza, por cierto, GENIAL! puesto que tiene los Cuatro Poderes de la Ciudad en cada uno de sus lados: el Ayuntamiento (Ejecutivo), la Iglesia (Eclesiástico), el Banco (Económico) y el Carreras (Estomacal), que es una panadería donde cualquier cosa que compres está que te mueres (por suerte no literalmente) y el lugar que una vez por semana asaltamos para proveernos de croissants y demás cosicas buenas. El quinto poder, representado por el Norma (Friki), está lo suficientemente cerca para ejercer su influencia pero lo suficientemente lejos para que los profanos no noten su presencia ni perciban su influencia.
Se podrían escribir historias de la geografía de mi ciudad, vaya que sí.
Así que, resumiendo, llegué demasiado temprano.
Tiempo que invertí en deleitarme con la pronto del 30 de Mayo. Para estar informado de las novedades famosiles. Información indispensable para la vida cuotidiana, como demuestra la parrilla televisiva.
Así, descubrí que Octavio Acebes se ha casado con un peazo maromo que encima es italiano y doctor; que
No voy a dedicar mucho tiempo al artículo de los niños-padre, porque ello requeriría tener una copia escaneada para ir resaltando toda la información que me provocó cierto dolor de cabeza (el muro y mi cabeza intimaron. Mucho).
Tuve la suerte de completar la puesta al día antes de que fuera mi turno.
Mónica, compi de clases de batuka por la noche y dentista por el día, me informó un poco de las opciones. Me hizo abrir la boca, arqueó una ceja (aunque no es la primera vez que ve
Las intenciones son no quitar más piezas a menos que sea absolutamente indispensable; por ejemplo, porque se caigan desalojadas por las otras. Mis dientes se hacen bullying unas a otras. En serio. Las paletas centrales son tímidas, así que no dicen nada y retroceden, mientras que sus amigas se encargan de defenderlas de los agresivos colmillos y eso las empuja hacia afuera, mientras los premolares y molares se lo miran todo en la distancia, bien arropaditos en la encía. La mandíbula de arriba ya podría aprender de la de abajo, donde todas las piezas son coleguillas y ninguna pisa a la otra.
También se podría escribir mucho sobre mi boca, aparentemente. De hecho, estoy convencido de que mi anterior dentista, ruso, ha escrito auténticas tesis sobre el comportamiento dental en casos específicos y extraordinarios. Ya podrá, ya, después de abrirme el paladar dos veces y hacer que hablashe gragro durante dos meses por el muelle que me cruzaba el paladar palpitante.
No, muy buen recuerdo no tengo, aunque el hombre me caía muy bien. Y su "tienes la boca muy susia" aún me hace sonreír. Porque no me lo dijo a mi. Es sólo que duró todo tanto tiempo... Claro que llevo más de seis meses con esto y aún no he empezado el tratamiento.
Hmm, mejor dejar de pensar en esto.
Una vez me comentó que no tenía intención de hacerme perder más dientes, me explicó que en mi caso era recomendable usar brackets en lugar de un tratamiento vía férulas. Las razones son básicas: para la cantidad de movimiento dental que tengo que experimentar, las férulas podrían tardar demasiado tiempo.
Además, son más caras.
Dos razones suficientemente convincentes. Me comentó también que los movimientos que se consiguen con brackets son mucho más espectaculares de los que se consiguen con férulas. Viendo mi dentadura, toda espectacularidad es poca. Y si se logra que mis dientes formen algo remotamente parecido a un medio-círculo mandibular después del tratamiento, bueno... eso sí será espectacular.
Entonces le pregunté qué lograría exactamente con el tratamiento. Yo tenía la idea de que el objetivo primordial era hacer de la boca algo bonito, que no te dañe los ojos o que, como luego dijo muy adecuadamente Mónica, "que no lleguen tus piños y tres horas después llegue Sam". No sabía qué más lograríamos, así que le pregunté por las curvas generales.
Porque una de las cosas que no me gusta de la boca, más en realidad del hecho que tener paletas centrales gigantes tímidas y una mandíbula superior que dibuja una sinusoide arqueada, es que conforme más interior es la pieza, más corta es. Las últimas muelas salen menos de la encía que las que tienen delante, y así hasta llegar a las paletas centrales gigantes, que lucen una longitud espectacular. No sé cuánto es causa de piezas cortas per se y cuánto es causa de que la presión de la mandíbula inferior no deja (o ha dejado, o dejó) salir a las piezas lo "normal".
También está el hecho de que las muelas las tengo en diagonal. La superfície, quiero decir. Imaginad una muela. La imagináis con la parte que luce fuera de la encía como un cubo algo redondeado, sí? Si no, deberíais :p Mis muelas están inclinadas, como si cogiérais esa muela y la torciérais para un lado. No se nota tanto en las muelas superiores como en las inferiores. Como si estuvieran postrándose ante La Lengua o algo (algo que no descarto. Quizá se llevan todas bien entre ellas porque obedecen el Divino Decreto de La Lengua?).
Éste es una de mis preocupaciones relacionadas con los dientes. Las otras giran alrededor de dientes que se caen, según sueños. Por mucho que todos los diccionarios de sueños digan que perder dientes es una buena señal, a mi me sienta como un tiro y me estresa lo que no está escrito; sobre todo en esos sueños que son demasiado reales.
Mónica, con la paciencia de quien le habla a un niño (porque es madre. De un niño que va gritando por ahí "¡tengo dentista gratis! ¡tengo dentista gratis!". Con un poco de mano izquierda, ese niño sería una campaña publicitaria ambulante), me ha explicado que los brackets no sólo se encargarán de alinear las piezas, sino que además ampliarán mi curva mandibular, enderezando por tanto las piezas inclinadas, lo que en total llenará más la boca a la hora de sonreír, que ahora parece que tenga pozos sin fondo a cada lado de los dientes. Pozos sin fondo que mi familia se empeña en decir que es por donde desaparecen los dulces cada vez que sonrío. Pues el día que domine la técnica de Monsieur le Picolette...
Es más, incluso aprovecharemos para aplicar un sistema de gomas que me tirará hacia adelante la mandíbula inferior y ayudará a crear un mejor perfil. Pues como no me arregle de paso la nariz y estos cachetes de marrana flaca que tengo, lo veo chungo, chungo.
Me dejó maravillado. Me comentó que los brackets van programados con lo que tienen que hacer, y que es el bracket, nunca el alambre que los une, quien realiza todo el trabajo.
Por muchos años que haya llevado cosas en la boca (y he llegado a llevar cosas espeluznantes. No hay fotos porque nunca hubo valor para crear un documento que hiciera perdurar el recuerdo a lo largo del tiempo) nunca me había planteado el funcionamiento de los brackets. Pero tal como lo explicó me pareció mágico.
Los brackets vienen marcados individualmente, programados cada uno para su tarea, que debe hacer en una pieza. Si ese bracket lo pones en un diente que no es el que le toca, prepárate para hacerte fan de Gallina Blanca en el facebook porque vas a comer de cuchara mucho, mucho.
Iba a leerme el artículo de la wikipedia inglesa sobre los brackets, a ver si descubro cómo funcionan exactamente; o, al menos, si hay algo más allá del movimiento por fuerza bruta que tenía entendido hasta ahora que era cómo funcionaban. Pero es intensivo en fotos y puede ser extraño de leer en la oficina, con todas esas manos en bocas ajenas y sonrisas mojianas (de Mojo, el maloso de Marvel. No de... lo que quiera que estéis pensando). Me lo dejo para hacer en casa.
El precio también me dejó maravillado. Pero de otra forma, quizá no tan agradable.
Esta tarde voy a llamar para que me den hora para las radiografías, y a ver si antes de que acabe Julio me encuentran un hueco para sacarme los moldes y las fotos; van a hacer un "antes" y "después" que ríete tú de los AbShaper y timos de éstos.
Y en Septiembre, cuando vuelvan todos de vagaciones, volveré a cantar eso de "Ferros a les dents" (¡Cuidado! Link en catalán).
no subject
Date: 2009-07-05 04:39 pm (UTC)Arreglarse la boca siempre es un pastón, no hay otra opción. Mi tío Pedro (que tiene tres años más que yo) hace nada que se tuvo que poner también brackets para intentar poner orden en su boca. Le costó asaptarse, pero como tú ya has experimentado las "mieles" de las ortodoncias antes espero que no tengas esos problemas.
He preferido obviar el articulo de la Wikipedia, que luego me da malrollismo y, como probablemente en el futuro tenga que hacer arreglos yo también, es mejor evitarlo. Que luego me pasará como con la operación de reducción de pecho, que debería apuntarme ya para que me la hagan un año de estos (las listas de espera y tal...) y un día vi en un vídeo cómo se hacían y bye bye resolución.
no subject
Date: 2009-07-05 05:43 pm (UTC)Sabadell, Tierra de Turismo.
Ahora que ya soy más
viejomayor, no sé cómo me enfrentaré a los dolores de movilidad y las tensiones y todas esas cosas. Seguro que gran parte de los nervios se irán vía sueños donde me quedo sin un diente :pCreo que al final no lo puse, el link a la wiki. Pero sí, mejor no mirarlo mucho, que es algo tétrico (si algún pie de foto dijera "¡Larga Audiencia a Mojo!" no me sorprendería, la verdad).
Apúntate ya, que de aquí a que te llegue el turno te ha dado tiempo de olvidarlo, recordarlo y olvidarlo de nuevo. Que luego todo son lamentos >_>