primer intento fallido
Jan. 24th, 2012 04:26 pmHace ya casi dos semanas que voy con las férulas, así que ayer hice la primera reducción en el total de horas al día en que las llevo puestas. Pasé de 22 horas a 20 horas, lo que significa que estuve en total 4 horas sin férulas.
No las distribuí demasiado bien, así que acabé estando prácticamente tres horas con los dientes desnudos, por así decirlo: desde que me comí la merienda hasta que volví del gimnasio y cené.
Debo decir que no estoy muy contento con el resultado. En esas tres horas los dientes se habían pegado la fiesta padre, porque la férula les enseñó lo que es mantenerse firmes en su posición.
No es que doliera, es esa sensación que describo como ser consciente de tus dientes. Normalmente los tienes ahí, sin decir nada, pero cuando los percibes eres capaz de escuchar sus palabras. Que en mi caso son "¡Nooo! ¡No queremos volver! ¡Queremos ser libres e ir a donde nos plazca!". Y luego escuchas a las férulas imponiendo su férrea (más bien plástica) voluntad gritando "LOS COJONES" y arrastrándolos por toda la mandíbula hasta que están donde ellas mandan.
En medida preventiva, he anulado mis progresos de reducción de uso de férulas, y hasta la siguiente visita a la dentista voy a seguir llevándolas 22 horas.
Le plantearé el tema, porque tampoco me parece normal que en tan poco tiempo mis dientes sean capaces de moverse tanto. Quiero decir, ya sé que tengo unos dientes que se dejan llevar, al fin y al cabo en menos de ocho horas los brackets lograron meter un colmillo un poco más dentro de la encía, pero quizá es un poco excesivo.
Quiero sondearla para ver si con logopedia podría endurecer la musculatura de la zona y así dejar que los dientes se queden en su sitio. Porque mucho me temo que los dientes no van a perder esa ansia rebelde así como así, viendo lo que han hecho a la primera oportunidad que han tenido.
No las distribuí demasiado bien, así que acabé estando prácticamente tres horas con los dientes desnudos, por así decirlo: desde que me comí la merienda hasta que volví del gimnasio y cené.
Debo decir que no estoy muy contento con el resultado. En esas tres horas los dientes se habían pegado la fiesta padre, porque la férula les enseñó lo que es mantenerse firmes en su posición.
No es que doliera, es esa sensación que describo como ser consciente de tus dientes. Normalmente los tienes ahí, sin decir nada, pero cuando los percibes eres capaz de escuchar sus palabras. Que en mi caso son "¡Nooo! ¡No queremos volver! ¡Queremos ser libres e ir a donde nos plazca!". Y luego escuchas a las férulas imponiendo su férrea (más bien plástica) voluntad gritando "LOS COJONES" y arrastrándolos por toda la mandíbula hasta que están donde ellas mandan.
En medida preventiva, he anulado mis progresos de reducción de uso de férulas, y hasta la siguiente visita a la dentista voy a seguir llevándolas 22 horas.
Le plantearé el tema, porque tampoco me parece normal que en tan poco tiempo mis dientes sean capaces de moverse tanto. Quiero decir, ya sé que tengo unos dientes que se dejan llevar, al fin y al cabo en menos de ocho horas los brackets lograron meter un colmillo un poco más dentro de la encía, pero quizá es un poco excesivo.
Quiero sondearla para ver si con logopedia podría endurecer la musculatura de la zona y así dejar que los dientes se queden en su sitio. Porque mucho me temo que los dientes no van a perder esa ansia rebelde así como así, viendo lo que han hecho a la primera oportunidad que han tenido.